Un vaso de leche al dí­a complementa la alimentación

Al consumir 1 vaso de leche nuestro cuerpo obtiene la energí­a necesaria para realizar las actividades cotidianas del dí­a a dí­a, de acuerdo con la nutrióloga Valeria Rubio, este alimento lí­quido es una buena fuente de vitamina B2 y calcio, aporta las proporciones ideales de hidratos de carbono, proteí­nas y lí­pidos, estos nutrimentos energéticos convierten a este alimento en uno de los más completos.

La leche posee todos los aminoácidos en cantidades suficientes para formar las diferentes proteí­nas que nuestro cuerpo necesita. Las proteí­nas son macronutrientes fundamentales en una alimentación saludable ya que participan y llevan a cabo importantes funciones para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Las proteí­nas forman parte de las células, los tejidos y los órganos del cuerpo y constantemente se desintegran y se reemplazan, un litro de leche aporta 30 gramos de proteí­na, de esta manera su consumo contribuye al desarrollo de las nuevas células que fortalecen la estructura ósea y el sistema inmunológico.
Los hidratos de carbono que contiene la leche aportan energí­a, por ello es recomendable consumirla durante toda la vida, además es un alimento que ayuda a controlar el í­ndice glucémico.

Las grasas son necesarias en la alimentación para el crecimiento y la salud, cumplen importantes funciones en el organismo. Los lácteos aportan grasas especí­ficas que mantienen el calor del cuerpo, protegen los órganos internos y son usadas para la producción de energí­a.

Las grasas de la leche forman hormonas, actíºan como vehí­culos de proteí­nas como las vitaminas A, D y E y son esenciales para el adecuado funcionamiento del sistema nervioso central.

A partir de los 30 años la masa muscular disminuye de forma gradual de un 3 al 8%, este proceso llamado sarcopenia, se acelera una vez que se cumplen 60 años. Valeria Rubio nos comenta: debido a los cambios en la composición corporal y a la poca actividad fí­sica, las personas mayores deben adaptar su alimentación y compensar la pérdida de masa muscular.

El calcio que contiene la leche aumenta la densidad del hueso y ayuda a prevenir enfermedades como la sarcopenia, la osteoporosis, la hipertensión, la diabetes y la obesidad. Consumir leche desde las primeras etapas de la vida ayuda a fortalecer la masa ósea y muscular tanto en edades de desarrollo como de mantenimiento en la etapa adulta.

Es necesario asegurar un aporte adecuado de proteí­nas de calidad a través de la dieta equilibrada, la leche es una buena fuente de vitaminas del grupo A, B y D. Actualmente se recomienda que los niños tomen de 2 a 4 porciones al dí­a, los jóvenes, mujeres embarazadas o lactando de 3 a 4 raciones y los adultos 2 o 3 vasos.

Fuente:
cronica.com.mx