Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Un grupo de aproximadamente 50 personas, entre artistas, escritores, pintores y escultores, realizaron una marcha pacífica desde la plaza Juárez, ubicada a unos metros del puente n8internacuonal uno, hasta la plaza Esteban Baca Calderón, frente a la presidencia municipal, con la finalidad de protestar contra lo que consideraron un atentado al patrimonio artístico y cultural de la ciudad, por haber destruido el monumento a la paloma de la paz.
Esta peculiar marcha inició al filo de las 10:00 horas, y uno de los organizadores fue Florentino Medina Ortega, hijo del arquitecto del mismo nombre, Florentino Medina de la Rosa, que hace 20 años ideó y construyó el monumento a ˜La Paloma™, que hace días fue destruido por trabajadores municipales bajo encargo de la dirección de Servicios Primarios, por presentar deterioro en algunas de sus partes.
Sin embargo, de acuerdo a Florentino, dijo que se trató de una marcha de ciudadanos en protesta para que se respete el patrimonio cultural de la ciudad, y señaló que se debe a la destrucción de dicha escultura, aunque comentó que también por otros monumentos que de igual manera, fueron destruidos o removidos de sus lugares originales.
œQuienes están como nuestros representantes en la ciudad, deben consultar e interpretar los deseos del pueblo, y desde el momento que estos monumentos pasan a ser patrimonio de la ciudad, son de los ciudadanos, explicó.
Los marchistas caminaron por la avenida Guerrero hasta llega a la plaza Baca Calderón, en donde fueron colocados algunos altavoces y mantas en alusión a la destrucción del monumento, y al llegar tomó el micrófono María del Pilar de Cantíº, quien dijo ser promotora cultura independiente, para decir en su discurso que se trata de un patrimonio cultural que le pertenece al pueblo.
œProtestamos por la ofensa a nuestros artistas locales, y no importa de que material esté hecho un monumento, una escultura o un mural. Todos son creaciones de artistas locales tratando de dejar un legado a nuestra ciudad, de construir nuestra identidad y de dejar una huella a las personas, señaló.
Otros oradores se manifestaron en el mimo tono, y llamaron a las autoridades para que antes de ordenar la destrucción de un monumento, se consulte a la comunidad artística y a los ciudadanos, ya que todos los monumentos pertenecen a la ciudad y a los ciudadanos.