Este próximo 30 de marzo, comienza la madre de todas las batallas, PAN,PRI, PRD y MORENA, son los actores principales de la obra, llamada proceso democrático. Estas 4 fuerzas políticas disputaran la presidencia, aunque esta formula se reduce solo a 3, derivado que las alianzas acortaron las aspiraciones de otros partidos, PAN-PRD-MC, PRI-PVEM-PANAL, MORENA-PT-PES. Estas son las alianzas y hasta el momento con un solo aspirante independiente, en manos de Margarita Zavala, ex primera dama de la nación.
Lo que se pensaba como un inn-pass de tolerancia y apertura democrática, resulto ser un verdadero campo de guerra minado, y con misiles de largo alcance para derribar al adversario. En este sentido las baterías se enfocaron en tumbar el crecimiento de Ricardo Anaya, y al parecer si lograron su objetivo, las ultimas encuestas lo colocan 1 punto debajo de José Antonio Meade.
Dentro de esta encuesta la mala noticias, es que la lavadora de Ricardo Anaya, el SEDESOL Y SEDATU gate, de Rosario Robles, no solo enfrentaron al 3 y segundo lugar en una lucha sin cuartel, si no también provocaron, que el de arriba se fuera más arriba, y ahora Andrés Manuel López Obrador, le saca 18 puntos de ventaja, al segundo lugar y 19 al tercero, una ventaja inalcanzable en 3 meses de contienda, esa noticia les vino como balde de agua fría a los rijosos.
Pero mire eso no lo es todo, en las más recientes mediciones cualitativas y cuantitativas, las cosas tampoco pintan bien para el presidente Peña Nieto, resulta ser que el famoso voto de la dadiva, ese de la despensa, de la beca, del 65 y más, de prospera, todo lo relativo al apoyo social federal, tampoco les da buenos níºmeros, porque la gente pobre de este país, ya se dio cuenta, que no es una limosna, lo que reciben, si no es obligación del estado, darle al ciudadano bienestar en lo más básico de la vida, salud, alimentación y educación.
No es que los pobres se hallan hecho de la noche a la de derecha o izquierda, es que ante una sociedad mejor informada, permeada por la redes sociales, y por los medios masivos, claro esta que el consiente colectivo a cambiado su visión de la política social del estado. Por ese lso níºmeros ya no le dan al presidente, y busca afanosamente sacar votos, de lugares no aptos para la política moderna.
La perdida del Status Quo, del Establishment mexicano, trae de cabeza al gobierno del la republica, un ejemplo claro, fue cuando se decidió convertir a instituciones del estado en persecutoras de candidatos. Como lo hizo la PGR, en contra de Ricardo Anaya, que al final resulto ser un show mediático, donde la panista salió perdiendo. La oligarquía mexicana esta atada con grilletes, uñas y dientes a las sillas del poder, perderlo es su miedo, porque para muchos de ellos, su íºnico destino seria la cárcel.
Pero también, en este proceso, se da la aprobación ciudadana en la entidad, Tamaulipas, es un de los estados con elecciones concurrentes, es decir, elecciones locales. Se ponen en juego 43 alcaldías, 9 diputaciones federales, 2 senadurías. En este sentido, muchos ediles serán aprobados, en su reelección, como seria el caso de la alcaldesa de Reynosa Maki Ortiz, que cuenta con los níºmeros de evaluación positiva más altos del estado.
La alcaldesa va por las reelección poniendo en jaque a sus adversarios, con los níºmeros de aprobación ciudadana, que le dan la confianza y certeza de que su trabajo esta bien hecho. En todos los renglones de la administración publica Reynosense se muestra la mano de la edil. En lo social, educativo y obra publica, la población ve el movimiento sin precedente de Reynosa.
El otro orden que se da es el voto del enojo, sin lugar cargar con la desaprobación del 80% de los mexicanos, es una lapida para los aspirantes del partido del presidente. Por eso en el manual de imagen y estrategia de esta campaña, el PRI borro de tajo el nombre de Enrique Peña Nieto, saben que cargar con esa imagen, es una peso que los unde en el fango. Al
De Aquello y lo demás¦
Del mismo tema, las validaciones ciudadanas, están también para los alcaldes de San Fernando y Rio Bravo, Pepe Ríos, luce solido en su aspiraciones de reelección, la aceptación de su trabajo y percepción de la población supera el 70%, es decir más halla del bien y del mal, su trabajo y solidez en funciones, le ha valido para buscar la continuidad en el trabajo.
En este sentido, mucho le ha servido tener un entendimiento profesional, respetuoso y amigable con el gobernador Cabeza de Vaca, que en su más reciente gira, anuncio inversiones en la ciudad, por mas de 50 millones de pesos.
El otro que navega tranquilo es Juan Diego Guajardo, hombre de pocas palabras, pero acciones concretas, los níºmeros de aprobación de los riobravenses, es de más del 60%. Su carta fuerte es que todo lo ha hecho, con cero deuda publica, algo que pocos municipios pueden presumir.
Así las cosas en el estado, se ve claro, que la ventaja de muchos ediles, les da la confianza para seguir por los próximos 3 años, y si las cosas no cambian, la geografía electoral seguirá como hasta ahora, sin cambios mayores en el estado.