Mayor actividad fí­sica

Bien dice el doctor Alejandro Garcí­a Barrientos, subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud de la Secretarí­a de Salud en Tamaulipas: si tomáramos todas las medidas preventivas, podrí­amos evitar muchas enfermedades, algunas de ellas, que tienen consecuencias poco agradables, como suelen ser las conocidas como crónicas, es decir, hipertensión, diabetes, y las más recurrentes: obesidad y sedentarismo, aunque hay otras que vienen por aspectos relacionados con otros factores, pero que si hacemos un control estricto y preventivo a tiempo, seguramente se pueden resolver.

En el cso especí­fico de los tipos de cáncer, sabemos que una detección temprana puede aliviar muchas cosas y garantizar la existencia de quien tiene problemas de esa naturaleza.

En el cso de la hipertensión, entendemos los problemas que implica en el sistema circulatorio y los grandes riesgos; no se diga la diabetes mellitus, cuyas consecuencias invaden aspectos del corazón, nervios, riñones, ojos, nervios y más, es decir, es devastadoramente peligrosa, mortal y progresiva.

Pero quizá, y en eso insiste don Alejandro, el problema que está en nuestras manos erradicar en gran medida es el referente a la báscula: el sobrepeso y la obesidad son œpadres de casi todas les enfermedades crónicas, y mucho podemos hacer en casa para evitar estos males que matan poco a poco y acaban con la familia, el presupuesto y muchas cosas más.

Caminar todos los dí­as es una buena solución.

Dicen los expertos que si salimos a caminar de 20 a 30 minutos diarios, sin nada que nos estorbe -celulares, por ejemplo- tendrí­amos una mucho mejor salud y podrí­amos conjurar grandes problemas que de presentarse nos harí­an la vida mucho muy difí­cil.

Más de dos décadas con diabetes nos confirman que es mejor vivir sin padecimientos crónicos, y que si tenemos forma de entenderlo, tendremos también tiempo para caminar un poco, amén de cuidar la alimentación hasta donde nos permita el presupuesto, el dinero, el tiempo y las actividades diarias.

Comer y ejercitarse resulta fundamental, y es algo que podemos hacer todos. No hay fórmula mágica más que entender que los carbohidratos en exceso, así­ como las grasas -y casi todo lo que consumimos- nos hace daño, por lo que tenemos que aprender a medir las cantidades de alimento.

Un ejemplo: si las tortillas sabrosas nos ayudan a engordar, trate de comer 10 o 20 por ciento menos de éstas en cada comida, y vaya bajando poco a poco la cantidad, hasta llegar a acompañar con 1 o 2 máximo la comida, y 1 por la cena o el desayuno. Igual aplica para los alimentos que contienen harinas -papa, arroz, pastas en general y leguminosas, entre otras-, para llevar un equilibrio en consumo de frutas, verduras y más, grasas, lácteos y carnes. Recordemos que todo con medida es mejor.

Sobre el ejercicio, le propongo que salga y haga ejercicios de estiramiento, comenzando por los pies y tobillos, subiendo hasta el cuello y cabeza, poco a poco, para que el organismo vaya soltándose.

Luego, camine 20 a 30 minutos, con los brazos sueltos y sin nada en las manos, y con eso mantiene un estado saludable.

Dice el doctor Garcí­a Barrientos que hay asesorí­a en los Centros de Salud por si algo no le ha quedado claro, y le invita a aprovechar al personal de la SST para que nos ayude a tener mejor salud comunitaria y personal.

Todos sabemos que la mejor medicina es la prevención, y en ese sentido, los programas de la SST son muy intensos, pero si no los tomamos, si no hacemos uso de ellos, de nada van a servir y se gastará dinero en balde.

Es donde entra nuestra responsabilidad personal, y el deseo de vivir bien, de vivir mejor, sin complicaciones ni problemas que luego hemos de lamentar cuando vayamos creciendo.

Evitemos ser viejos enfermos, mejor jóvenes o adultos saludables desde ahora, por favor.