El dengue no es merengue

Cuando esa enfermedad surgió, cuando los defeños hací­an bromas a su
costa, nadie pensó que la cosa se pondrí­a en serio, por lo que ahora a
nadie más que a la ciudadaní­a le queda el trabajo de colaborar para
evitar que no solo este molesto padecimiento, sino que también
peligroso, haga de las suyas en este estado costeño que ahora es
gobernado por el PAN.
Y es que ellos, los nativos del Distrito Federal, se morí­an de risa
cuando escucharon el nombre de Dengue y no creí­an que la dimensión
podrí­a rebasar los controles que tiene la Secretaria de Salud de
Tamaulipas, la que ahora se multiplica para evitar que un mosquito se
deslice para hacer el mal.
Esa secretarí­a sabe bien que no es con un simple y barato matamoscas
como se debe combatir al Aedes aegypti en estos tiempos de acecho,
por ello desplegó una serie de acciones para ir con todo no solo contra
el Dengue, sino también contra el Zika y la Chikungunya, tres
padecimientos que casi son similares en cuanto a los sí­ntomas, pero
uno es más peligroso que los otros.
Es por ello que esa secretarí­a, que es encabezada por la doctora Gloria
Molina Gamboa, aboga porque los ciudadanos atiendan los consejos
que a través de los medios se difunden para que ese zancudo no los
ataque, que no los derribe, porque en el pasado se manejaron
estadí­sticas de afectados que son de cuidado.
Y cómo no, si en el 2005 se reportaron más de 5 mil 500 casos solo de
Dengue, enfermedad que provocó el fallecimiento de 23 personas, algo
que hace reflexionar sobre el daño que genera este malvado mosquito
que se alimenta con la sangre de su ví­ctima y de paso la infecta.
Pero en el 2017, ya con el actual gobierno, se logro alcanzar el 99 por
ciento en cuanto al desempeño para combatir a ese zancudo, al grado
de que Tamaulipas, a nivel nacional, se coloco en el tercer lugar, por lo
que en abril de este año recibió un reconocimiento por caminar hacia
la excelencia para cerrar el paso a los vectores.
Por ello las autoridades le piden a los ciudadanos que abran bien los
ojos y que le pongan la atención adecuada a este llamado que hace
para combatir esas enfermedades mediante el lavado de cubetas,
piletas, tinacos y tapar tambos, tinas y asear los macetas, en conclusión
evitar el almacenamiento de agua porque es el lugar en donde se
reproduce ese bellaco patilargo.

Aconseja también, la secretarí­a, utilizar repelentes, colocar
mosquiteros, usar ropa de color claro, abrir puertas y ventanas cuando
operen los fumigadores y deshacerse de neumáticos inservibles donde
se acumule agua, porque es una buena forma para combatir ese mosco.
Y es que son importantes los sí­ntomas que comparten esas tres
enfermedades provocadas por ese bicho, como lo son fiebre alta, dolor
muscular, sarpullido y dolor de cabeza, entre otros, algo que a nadie se
le desea.
Algo importante es que no existen vacunas ni tratamientos para estos
casos, por lo que se le pide al ciudadano que mediante la prevención se
proteja.
La Secretaria de Salud hace lo suyo y ahora a usted le corresponde
poner su granote de arena para evitar que las estadí­sticas se disparen.
Los defeños confundí­an el dengue, con el merengue.
Ahora, saben que esto no es cosa de broma.