Veni Vidi Vici

Como era de esperarse de acuerdo no solo a las encuestas ni a las preferencias electorales surgidas antes de las elecciones del domingo, ya se veí­a venir el triunfo de un Andrés Manuel López Obrador que desde hace 18 años fue terco, empecinado y obstinado en la bíºsqueda de la presidencia de la Repíºblica, lo que al fin logró a sus 64 años de edad.
En sus dos anteriores intentos fue vencido por Felipe Calderón, un panista que dejó al paí­s hundido en una iníºtil guerra interna contra enemigos invisibles y casi invencibles, dada la pasmosa facilidad de reproducción con que actíºan cuando se les toca.
Y esta lucha fue tan estéril como el mandato de un presidente que dejó mal sabor de boca entre los mexicanos por su actuar tan patético como absurdo, por lo que este experimento de 12 años, 6 de Vicente Fox, terminó tan pronto como llegó, y los mexicanos cobraron la factura para pasarle la estafeta a un priista igual de patético.
Enrique Peña Nieto, para fortuna de los más de 100 millones de mexicanos, dejará en diciembre el cargo, y al igual que Felipe Calderón y Vicente Fox, pasarán a la historia como los presidentes más absurdos de la historia polí­tica mexicana.
Por esta razón, el empecinamiento de AMLO dio resultados gracias quizás no a su terquedad, sino más bien al hartazgo, a la abulia, y a la desesperación de los mexicanos que vivieron con ellos el desencanto y la desilusión, por no haber resuelto los graves y grandes problemas nacionales, como son la corrupción, la impunidad, la inseguridad, la pobreza, el desempleo y el alto costo de la vida en un paí­s inmensamente rico en recursos y riquezas inequitativamente distribuidas.
Estos problemas coincidieron en el tiempo y el espacio con un candidato que a diferencia de los 12 años anteriores, supo aprovechar la coyuntura histórica, e hizo suyos los reclamos sociales, se apoderó de las necesidades de los mexicanos, y los supo aprovechar como abono en una campaña llena de identidades prí­stinas con promesas y compromisos que tendrá que cumplir, si es que quiere pasar a la historia como un buen presidente, y no ser tan patético como sus antecesores por sus nimios resultados.
Y si quiere hacer lo que el general y cónsul romano Julio César hizo ante el Senado, con relación a su victoria sobre el rey de Ponto en el año 47 a.c., y a la rapidez con que logró el éxito, ˜vine, vi y vencí­™, tendrá que ser muy sensato en sus acciones.
Y aunque López Obrador prácticamente arrasó en los Estados en donde hubo elecciones, ello no se debe en algunos casos a lo que algunos llamaron ˜efecto AMLO™ porque este efecto nunca existió ni existe, aunque lo que sí­ fue real durante el proceso que recién terminó el pasado domingo, fue la desesperación de los mexicanos al ver que su calidad de vida no fue lo que prometieron los anteriores presidentes, y se ˜agarraron™ prácticamente de la íºnica opción con la que se identificaron porque en ella vieron una esperanza de terminar con esa angustia y esa desesperación que arrastró a más de la mitad de la población a la pobreza, la pobreza extrema y a la miseria en solo 18 años.

—————————
Pero si bien AMLO ganó en todos sentidos, en Tamaulipas avanzó también, y le robó su lugar a un PRI que agoniza y tiende a morir, ante un PAN fortalecido y que supo colocar una barrera que le funcionó bien, ya que ahora gobernará en 31 municipios, seis más que antes de las elecciones, lo que indica que el gobernador Francisco Garcí­a Cabeza de Vaca, pese a las denostaciones en su contra, demostró que las acciones valen más que las palabras.
Municipios tan reñidos como Nuevo Laredo, Victoria y Tampico, ahora son azules y tendrá que consentirlos durante su mandato para que sus habitantes sean compensados por el apoyo que le dieron al PAN para lograr esta importante victoria.
Lo interesante de esta doble victorias, la de MORENA a nivel nacional, y la del PAN a nivel estatal, es que entre ambos partidos le dieron una vapuleada tan fuerte al PRI, que si no se reestructura a fondo, no solo será la tercera fuerza en Tamaulipas, sino que podrí­a desaparecer y convertirse en una organización polí­tica regional.
Es posible ya que muchos de sus militantes y dirigentes tendrán que buscar cobijo en otros partidos, pero el íºnico que los puede aceptar y hacer que recuperen la fuerza perdida, será en MORENA, a donde ya llegaron muchos priistas, y se espera que muchos más lleguen para militar ahora con una bandera diferente, pero siempre con la idea de recuperar lo perdido, aunque sea con otros objetivos.
Es cosa de semanas cuando veamos el éxodo de priistas que se acerquen a la fuerza ganadora en el paí­s, porque si algo es cierto es que a los priistas no les gusta perder, razón por la que luego de acabarse al PRI desde sus entrañas con el saqueo, las divisiones, las fracturas, las renuncias, la corrupción y las traiciones, en MORENA encontrarán un respiro, pero cuidado con tratar de hacer lo mismo porque en MORENA si bien no cortarán manos, es posible que no se permitan esos actos, al menos eso es lo que dijo AMLO en su campaña. ¿Lo cumplirá?

——————–
En Nuevo Laredo al candidato de MORENA a la alcaldí­a, Ramón Garza Barrios, el efecto AMLO no lo alcanzó porque no existe y nunca existió, y aunque este candidato perdió las elecciones por una diferencia de casi 7 mil votos con relación al candidato ganador el del PAN, Enrique Rivas Cuellar, avanzó mucho en poco tiempo, gracias a su trabajo y al empeño que le puso a su campaña, que lo colocó como la segunda fuera en Tamaulipas y en esta ciudad.
Pese a la derrota Ramón no sale de MORENA, y al haber reconocido su derrota y felicitar al ganador del PAN, demuestra además de caballerosidad y humildad, experiencia en las lides polí­ticas, y eso no cualquiera lo hace porque no impugnará ante las autoridades electorales, ya que dijo que perdió y reconocer eso es de polí­ticos de verdad.
Pero el caso del candidato a diputado federal, de ese mismo partido, Heriberto Cantíº no piensa lo mismo, por lo que el miércoles impugnará ante el IETAM por considerar que hubo algunas irregularidades que influyeron en su derrota, y que una diferencia de poco más de mil votos con relación al candidato del PAN, Salvador Rosas, se puede reducir e incluso hasta superar y obtener el triunfo en los tribunales.
Veremos lo que ocurra ese dí­a en el OETAM, cuyos integrantes y los representantes de los partidos polí­ticos, sesionarán este martes en sus instalaciones, para hacer un balance de las elecciones y de sus resultados, y es posible que surjan algunas inconformidades por aquello de la posiciones de regidores para la próxima administración, pero eso se sabrá una vez que se tengan los resultados finales del cómputo de todas las casillas electorales, el mismo miércoles por la tarde o noche.