Donde va el viento

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A poco menos de un mes de la elección presidencial, se observa un desprendimiento de las acciones gubernamentales del gabinete de Enrique Peña Nieto, e inclusive del propio mandatario¦ como que œYa no quiere queso, sino salir de la ratonera, reza el viejo dicho popular, muy a la mexicana.
El desgaste fí­sico del primer mandatario mexicano, próximo a entregar la estafeta al tabasqueño López Obrador, es muy obvio, así­ se denota en las publicaciones del mundo de la información y las redes sociales, sobre todo, en el comparativo de imágenes cuando empezó su sexenio y a unos meses de entregar la banda presidencial.
Pareciera lógico que la información surgida de la Casa de Transición del casi presidente electo, tiene mayor relevancia que la generada en Los Pinos o en el Palacio Nacional, porque la gente, los medios, están a la expectativa de lo que vine y cómo viene.
Sin embargo y pese a lo delicado del tema, pocos analistas polí­ticos del paí­s han tocado el tema magisterial, cuando se identifica la existencia de tres grandes e importantes grupos interesados en el control de los maestros de la Repíºblica en tiempos que se avecinan.
Los primeros en allegarse al entonces candidato fueron los de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que, con la bandera œcontra la reforma educativa de Peña Nieto, recibieron el apoyo abierto de Andrés Manuel López, dueño de MORENA y la promesa de que la abatirán.
Ya candidato presidencial, los medios de comunicación del paí­s identificaron œreuniones en lo oscurito entre gente de MORENA y varios emisarios identificados con la maestra Elba Esther Gordillo, por cierto en prisión domiciliaria.
Las autoridades carcelarias de México al identificar intenso movimiento en el departamento de Polanco de la maestra Gordillo, solicitaron a la autoridad judicial la restricción de visitas, pues œtemí­an se preparara la huida de la chiapaneca al extranjero.
El servicio de espionaje mexicano informó de las pláticas secretas de René Fujiwara Montelongo y Fernando González Sánchez (nieto y yerno de la maestra Elba Esther) con gente muy cercana de López Obrador.
La primera conclusión es que AMLO se asoció con dos vertientes -antes antagónicas- de maestros: La CNTE y Los Herederos de Elba Esther Gordillo. Ambos muy apegados y con tareas especí­ficas a la campaña de Manuel Andrés López.
Las Redes Sociales Progresistas fue un grupo adicional que simultáneamente a la campaña por la presidencia de la Repíºblica en favor de López Obrador, hicieron campaña contra Juan Dí­az de la Torre, lí­der oficial del SNTE.
La semana pasada, el periódico El Universal publicó una entrevista a Dí­az de la Torre donde el SNTE se œentrega al virtual nuevo titular del próximo Ejecutivo Federal, con mensajes de apoyo a la nueva polí­tica, donde se insiste sobre la institucionalidad.
Una de las conclusiones es que Andrés Manuel López, triunfador indiscutible de la elección presidencial, tiene a su disposición tres significativos grupos de profesores y me parece que con dos va a tener que quedar mal porque solo podrá favorecer solo a uno: La CNTE, el SNTE o a Los Herederos en su reconquista.
Mientras la CNTE de Chiapas está publicando boletines que advierten sobre el trabajo de Los Herederos en la reconquista del SNTE y advierten que en la campaña de AMLO se agruparon en Las Redes Sociales Progresistas, hoy se hacen llamar: Maestros por México.
Esta nueva agrupación está convocando a œ¦maestros charros, desinformados, incautos o convenencieros para asistir a los que denominan Foros Educativos¦ Rumbo a la propuesta Nacional de Educación, en el marco de la Consulta Nacional para la Construcción de Proyecto de Nación del Gobierno de AMLO, dice el boletí­n de Chiapas.
Los especialistas en estos temas identifican a tres corrientes que pelean entre sí­ por el control oficial de los profesores. Por lo menos dos, La CNTE y Los Herederos, fueron atendidos por el virtual, próximo presidente del paí­s y ¿A quién favorecerá?
El dilema para los maestros del banquillo, se presentará cuando el problema se agudice y empiecen aparecer las exigencias de los grupos magisteriales al Ejecutivo Federal, porque habrá una parte que ˜sienta su triunfo™ y las otras dos, la derrota.
Los del SNTE, ya lo dijeron en labios de Dí­az de la Torre, son institucionales y están muy dispuestos a trabajar con los lineamientos que marque López Obrador, pero tanto la CNTE como Los Herederos se sienten con derechos, porque ellos participaron con AMLO desde la campaña. En otras palabras, se sienten con más derecho.
La disyuntiva existe, no es imaginaria.
¿Para dónde va el viento?