A sus cinco años, Nahomi ya es Coronel del Ejército

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Matamoros, Tamaulipas.-La pequeña Nahomí­ tiene apenas cinco años, sin embargo, ya es Coronel del Ejército Mexicano, cargo que le fue otorgado mediante el programa Soldado por un Dí­a, por lo menos de manera honorario.

La ceremonia se realizó precisamente en las instalaciones del Octavo Regimiento de Caballerí­a Motorizado, en donde estuvieron presentes sus padres Claudia Ivette Cerda Gutiérrez y Mario Gallardo Navarrete.

Ella sufre de una enfermedad grave, retinoblastoma en su ojo derecho, que es un tumor canceroso del que, de acuerdo a su madre, a pesar de lo delicado, afortunadamente se encuentra bien.

Ante su enfermedad grave, su familia siempre está al pendiente de ella, y todos los dí­as luchan por sacarla adelante, œsiempre, como dice Claudia Ivett, œde la mano de Dios.

Soldado por un Dí­a es un programa instituido por la Secretarí­a de la Defensa Nacional (Sedena), con la intención de brindarles un tributo a las niñas y niños que están pasando por una enfermedad grave, terminal.

Así­ lo señaló el General de Caballerí­a y Diplomado de Estrado Mayor, Francisco Javier Montejano Andrade, quien es comandante del Octavo Regimiento de Caballerí­a Motorizado.

œPara el Ejército, el hecho de que un niño tenga la ilusión de ser soldado, es un orgullo, aseguró, y dijo que cada mes, se estará asignando a un niño con alguna enfermedad terminal, como Soldado por un Dí­a.

Mediante una ceremonia píºblica se le dio esta asignación, pero ya después de ofrecerle un desayuno a ella, a sus padres y maestras, se le otorgó el cargo de Coronel honorario.

Pero para Nahomí­, a pesar de su corta edad, siempre ha sido un sueño ser soldado, comentó su padre Mario Gallardo, quien dijo que es un orgullo el cargo que le otorgaron a su hija.

Mencionó que es muy importante este tipo de acciones, pues se va despertando el interés en los niños en ser soldados, de ir por el buen camino, siempre con el orgullo de ser mexicano.

Nahomí­ es una niña muy pequeña, quien no sabe expresar su alegrí­a con palabras, pero su madre asegura que desde hace mucho ya esperaba con ansias la designación de ser soldado por un Dí­a.

La pequeña cursa el segundo grado en el jardí­n Gabriela Mistral, institución que hoy en dí­a está muy orgullosa, pues ya cuentan con un militar de alto grado, con un Coronel.