“La Presidentita”…

Como lo habí­amos comentado en colaboraciones anteriores, existen muchas personas dentro del servicio píºblico, que no tienen ni la mí­nima idea de lo que significa esto, por lo que en su mayorí­a busca integrarse a este ámbito solo para tener buenas percepciones económicas o convertirse en alguien influyente.

Casos, hay muchos, ya les hemos hablado de algunos, pero en esta ocasión nos referiremos a alguien que se encuentra en una instancia que debe ser destinada para quien tenga los pies bien puestos sobre la tierra.

Tal parece que LAILA BAZíN MARAí‘í“N, Subdirectora de Administración y Finanzas del DIF de Ciudad Madero, no lo ha entendido, sí­, hablamos de una persona que se encuentra en la parte sensible de una administración municipal; Alguien que por simple sentido comíºn, debe practicar el servicio píºblico y la atención de calidad en todo momento y hacia toda persona.

Pero lamentablemente, sus acciones, solo dejan en claro que llegó a este lugar para servirse y dejar de lado todo buen trato hacia el prójimo y principalmente las ganas de ayudar.

La actitud soberbia, altanera y prepotente de LAILA BAZíN, ha generado mucho malestar entre quienes solicitan algíºn apoyo al voluntariado DIF Madero, además de provocar inconformidad en su contra por parte de sus propios compañeros y compañeras de trabajo, ya que los bloquea e impide que cumplan con su labor de ayudar a quien lo necesita.

Debido a las intrigas que genera al interior del Sistema DIF Madero, prácticamente se ha convertido en la “Dueña y Señora” del voluntariado, ya que nada se mueve, sin una orden de ella o hasta que lo haya supervisado, brincándose incluso a quien es la Directora del DIF, MARCELA VALLADARES.

La ambición de poder de LAILA BAZíN MARAí‘í“N, ha llegado a tal nivel, que prácticamente desapareció todas las subdirecciones existentes en el organigrama del voluntariado, con el propósito que nadie esté por encima de ella, incluso, ha buscado de mil maneras œtumbar a la Directora del Sistema DIF, pero no lo ha logrado.

Al ser familiar directa de la Presidenta del Voluntariado DIF, la mencionada Subdirectora de Administración y Finanzas, hace y deshace a su antojo, impidiendo la labor de quienes en verdad se dedicar a trabajar y no a estar echando grilla y levantándose el cuello utilizando a las familias vulnerables.

La cerrazón y nulo entendimiento de razones de BAZíN MARAí‘í“N, ha provocado que muchas familias se queden sin sus beneficios, como en el caso de las despensas que son entregadas a través del voluntariado, pues una parte de la íºltima remesa se quedó embodegada debido a que LAILA BAZíN, impidió que se llevaran a su destino, ya que no se “rasuró” el padrón como lo ordenó, para ingresar a gente que ella conocí­a y que no estaba contemplada por el Sistema DIF Tamaulipas, (instancia encargada de dar el visto bueno al padrón).

Los oí­dos sordos de la œservidora píºblica o œvoluntaria del DIF, solo provocó que las despensas se quedaran en la bodega y los productos se echaran a perder, por lo que más de 250 familias maderenses de escasos recursos económicos, se quedaron sin su apoyo.

El mal trato y la forma grosera de dirigirse hacia el demás personal del DIF Madero, ha propiciado un rechazo total hacia su persona, convirtiéndose así­ en alguien œNon Grato para la mayorí­a de los trabajadores y trabajadoras del voluntariado.

Pero como le comentábamos anteriormente, las cosas no se detienen solo en su comportamiento, sino que sus acciones complementan su figura de mala servidora píºblica, pues a decir de varios proveedores del Sistema DIF de Ciudad Madero, para ser parte del padrón, la Subdirectora de Administración y Finanzas, LAILA BAZíN MARAí‘í“N, pone como requisito, (este no escrito en los contratos o convenios), el pago del tradicional œdiezmo, pero dobleteado o no hay trato, es decir, le pide a los proveedores de frutas y verduras, así­ como de otros productos, que participan en las jornadas asistenciales del DIF, que œcooperen o donen el 20 por ciento de la facturación a un fondo perdido, por cierto, muuuuuuy perdido, pues no se sabe en donde acaba ese recurso.

El don de servicio es algo que muy pocas personas lo tienen, pero es algo con lo que se nace y se refuerza con el aprendizaje, lamentablemente, quienes se dedican a servir a los demás, no conocen cual es su misión o propósito dentro de una administración píºblica, por lo que simplemente desví­an su camino para lograr un beneficio personal, es por ello que casos como el de LAILA BAZíN MARAí‘í“N, abundan y poco se puede hacer para evitar tener a este tipo de personas dentro del servicio píºblico, debido a que regularmente muestran una doble cara para llegar a los cargos…DE FACTO!!!