Sin duda que la humanidad a cada momento sigue avanzando por los senderos de la ciencia y la tecnología de tal forma que encontramos avances en distintas áreas como la salud, la industria automotriz, etc.
Hablar de sistemas de cómputo es entrar a un mundo completamente diferente, puesto que los ˜sesudos™ en estos temas han entrado a diversas áreas que terminan por facilitar muchas cosas al ser humano.
La tecnología de estas íºltimas décadas auxilió a encontrar la solución al pago salarial de un buen níºmero de trabajadores de la iniciativa privada y del sector píºblico, cuando se puso en marcha de las tarjetas bancarias identificadas como de débito.
Las tarjetas de plástico fueron muy criticadas al grado de que fueron ˜bautizadas™ como ˜dinero de plástico™ que abatieron el problema del pago salarial, porque pese a las inclemencias del tiempo, los empleados hacían largas filas para acceder a las ventanillas bancarias y cambiar los cheques por dinero en efectivo.
Pagar con ˜dinero de plástico™ se hizo fácil para la mayoría de los empleados, pero no fue así para los jubilados y pensionados que hasta la fecha requieren de un asistente bancario que les auxilie para sacar dinero del cajero automático.
Uno de los problemas es que ciertos comercios incluso advierten el cobro de una comisión del 3% del valor de la compra, porque argumentan es el cobro de la comisión del banco por el uso de la tarjeta. En ciertos países de Europa incluso hay un descuento si se paga con tarjeta bancaria.
Los uriarios suelen hacer berrinches por las tarjetas de débito, cuando hay ˜caída del sistema™ pues simplemente en los comercios con la terminal nos dicen ˜no pasa™ por lo que no se autoriza la venta, solo aparece el texto con la leyenda œtarjeta inválida.
Pagar con tarjeta bancaria, de débito o crédito, debemos reconocer es extraordinario, porque no carga usted dinero en efectivo y permite el pago exacto de lo que adquiere. Sin embargo también el dinero en efectivo es muy necesario porque existen comercios que no se manejan con el sistema bancario, aunque también hay pequeños pagos que requieren de billetes y monedas.
El usuario de tarjetas bancarias cotidianamente hace uso de los cajeros de su banco, porque de esta forma evita el cobro de comisiones y que van desde los 17 pesos hasta los 45 por cada retiro, por lo que prefiere evitar este pago extra.
El fin de semana pasado, algo sucedió en los cajeros bancarios de Banorte y Santander en la capital de Tamaulipas, pues desde las primeras horas de la mañana, presentaban largas filas en plena vía píºblica.
Particularmente el viernes 31, muchos victorenses con tal de no hacer fila en pleno rayo del sol, dejaron para más tarde sacar dinero de su depósito quincenal o mensual en los cajeros automáticos de su banco.
La sorpresa: al filo de las 7 de la tarde, los usuarios de los cajeros bancarios se encontraron con dos panoramas: Uno fue que las filas dentro o fuera del cajero seguían como si nunca se hubieran acabado; Dos, si los cajeros estaban sin cuentahabientes, -vacíos- era por los mensajes en las pantallas que anunciaban que estaban fuera del sistema.
Me parece que el mantenimiento, la revisión constante de lo que se está haciendo, es el éxito del servicio que se presta y el no hacerlo puede dar al traste con los avances y, aunque sea momentáneo, son fallas al cliente
Es cierto que hay por lo menos tres tiendas de autoservicio en la capital de Tamaulipas que, a cambio de una compra, puede entregar hasta una cantidad en efectivo y cargarlo en al mismo pagaré, pero también es cierto que el tarjetahabiente no debe ser condicionado.
El sistema bancario es muy estricto con sus normas, días exactos de cobros, fechas para retiros, etc., pero no se aplica la misma regla a la inversa.
¿Cuántas veces usted ha intentado retirar y el cajero no tiene dinero? También son problemas para el usuario cuando el cajero no imprime el recibo o el sistema le entrega dinero de menos o le retiene la tarjeta.
Los amigos de lo ajeno han robado cajeros completos y los bancos no han hecho hada por restablecer ese servicio, como en las instituciones hospitalarias o los centros de trabajo de la administración píºblica.
El sistema que regula la banca mexicana poco hace por clientes que son obligados a usar este tipo de servicios y las deficiencias, solo quedan en el archivo. La desesperación se queda para el que tiene ahí su dinero.
Pero Mañana será otro día, esperemos que mucho mejor que hoy.