El título de hoy, debe entenderse como rareza, singularidad, extravagancia, particularidad. Y refiero el término porque el día 10 de septiembre fue elegido por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la Organización Mundial de la Salud (OMS), para promover El Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
El objetivo de estas organizaciones fue el de concientizar a la comunidad internacional de que el suicidio puede prevenirse, por lo que el acuerdo, fue determinado desde el año 2003, para hacer conciencia de este hecho.
Paradoja, porque precisamente en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la comunidad del prestigiado Instituto Tecnológico de Monterrey, vive una experiencia muy singular cuando un estudiante de bachillerato se suicidó en los baños de su institución.
El reporte oficial reconoce que en la Escuela ˜Prepa Tec™ del campus Valle Alto, en Monterrey, en el interior de los sanitarios, un estudiante varón, de apenas 15 años de edad, fue hallado muerto con impacto de arma de fuego.
El comunicado oficial del Tecnológico de Monterrey está circulando por las redes sociales y no revela la identidad del joven suicida, aunque señala que el propio estudiante accionó contra sí mismo un arma de fuego.
Reconoció el Instituto que œTan pronto como se tuvo conocimiento del hecho, se activaron los protocolos de auxilio médico; sin embargo, pese a los esfuerzos de los paramédicos, desafortunadamente el bachiller perdió la vida¦ por lo que la familia del adolescente fue notificada de inmediato por las autoridades.
Las investigaciones periodísticas revelaron que el nombre del estudiante suicida es Jakob Hartmann Nava, aunque los datos que se obtuvieron dicen que tenía 18 años de edad y que cursaba el quinto semestre de preparatoria. En el sitio, se encontró un arma, aunque no se estableció el calibre del arma.
La versión que maneja el Tecnológico de Monterrey es que Jakob se suicidó, mientras las autoridades policiales se han mantenido en silencio sobre estos hechos, explican que están evaluando la escena, razón por la cual el plantel permanece cerrado desde el lunes.
La publicación digital La Silla Rota, publicó que una versión no oficial dice que Jakob intentó persuadir a una compañera de que no se suicidara, pero el arma se accionó incidentalmente.
El presunto suicida -sigue diciendo la publicación digital- segíºn fotos de Facebook es un chico delgado, bien parecido, de tez blanca, afecto a los videojuegos y con gran apego a la vida, cuando hay escritos que invitan a viajar con la familia. Las fotos más recientes está con su hermana y con su madre en un viaje a la CDMX.
Varios comunicados de padres de familia y opiniones en redes sociales sobre esta muerte por suicidio, señalan el abandono de los hijos por la ocupación laboral de los padres de familia. No faltan las acusaciones a la institución cuando se ha evitado la ˜Operación Mochila™; otras voces hablan de que el Tecnológico debe instalar detectores de metales para evitar la introducción de armas de fuego y punzocortantes que puedan dañar a los estudiantes.
Los estudiosos del tema aseguran que la prevención del suicidio sigue siendo un desafío universal, porque cada año, este hecho está registrado entre las 20 principales causas de muerte a nivel mundial para personas de todas las edades.
El problema es tan mayíºsculo que estudios de varias universidades afirman que anualmente hay en promedio 800 mil muertes, lo que equivale a un suicidio cada 40 segundos en el mundo.
Los científicos dicen que por cada suicidio existen aproximadamente 135 personas que sufren un dolor intenso o se ven afectadas de alguna manera, lo que equivale a nivel mundial, un aproximado de 108 millones de personas al año afectadas por la conducta suicida.
La UNAM afirman que por cada suicidio, 25 personas hacen un intento de suicidio y a muchos más les nace la idea suicida, por lo que se concluyen que la conducta suicida es el resultado de una convergencia de factores de riesgos genéticos, psicológicos, sociales y culturales, etc., a veces combinados con experiencias de trauma y pérdida.
El tema es triste y de mucha reflexión no solo para la comunidad del Tec de Monterrey, también para los neoloneses y los mexicanos que nos quedamos perplejos ante la llegada intrépida de la muerte en jóvenes que se flagelan por voluntad propia.
Las preguntas son ¿Qué hacer? ¿Qué estamos haciendo para evitar este tipo de conductas?