Reynosa, Tamaulipas.-Tradicionalmente de ser procesos electorales internos, en donde solo eran cuestión de trámite para mantener el hegemónico control del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la Repíºblica Mexicana. El destino del gremio petrolero escala a terrenos, en donde la política es el principal factor de riesgo de unidad nacional, no para el gobierno federal que concluye y ya se va, si no para el que viene y en donde la apuesta crece en torno a si la decisión de Andrés Manuel Lopez Obrador de prometer transparencia y el fin de cacicazgo como el de Carlos Romero Deschamps es un anuncio del futuro en su relación con el sector obrero o será solo una retórica electorera.
Hasta ahora, las elecciones en algunas Secciones del STPRM han sido empañadas con los señalamientos también de siempre: Cooptación e inducción y compra del voto de los trabajadores sindicalizados, intimidaciones y ofrecimiento de firmas de contratos para familiares a cambio de votos.
Las violaciones al Estatuto del Sindicato Petrolero son cotidianas, en Reynosa se denuncia la imposición de œrecomendados a plazas en la Planta Criogénica, violentando el principio de escalafón que beneficia a quienes cuentan con antigí¼edad, preparación y conocimiento.
Hoy, con la simple voluntad y decisión del líder, se imponen en cargos estratégicos y relevantes sin que necesariamente se cuente con la experiencia y aptitud para desempeñar el cargo laboral otorgado por gracia.
Planillas más, planillas menos ofrecen algo que en muchos casos es difícil de creer: Cambio de actitud hacia el interior del Sindicato Petrolero y defender y proteger los derechos de los trabajadores, algunos postulantes carecen siquiera de simpatizantes suficientes para cubrir el requisito de un comité candidato, pero otras cuentan con autentico y genuino interés de transformar, hartos del abandono y dispendio de su líder que se transporta en helicóptero y del cual es imposible saludar, un líder que prefiere celebrar sus escasas sesiones de trabajo en un galerón similar a una bodega en lugar de la comodidad que puede brindar un costoso salón social que cuenta con 10 millones de pesos, tan solo en equipo de aire acondicionado.
En suma, la apuesta es alta la versión de que ahora sí habrá democracia se antoja más que imposible de creer, pero quizás, tal vez solo por ahora con un gobierno dispuesto a la credibilidad que está por iniciar, entonces el cambio sea una opción e iniciar así, el camino hacia la confianza y la credibilidad de que como siempre el poder, el auténtico y genuino descansa en los trabajadores y no en sus líderes.