Cornelio Reyna nunca se ha caí­do de la nube

Reynosa Tamps¦Cornelio Reyna inició adolescente su carrera artí­stica, tocando en los bares y cantinas de la famosa calle œCharco (Herón Ramí­rez) y el entonces atractivo y fiestero barrio œEl Centralito a finales de los años 50™s. Junto a Ramón Ayala formó a principios de los 60™s aquel grupo œLos Relámpagos del Norte que los lanzó al estrellato y después a la fama a ambos, tras la separación.

Como un hombre alegre, amistoso y sobretodo generoso con quien se acercaba a su lado. Así­ lo recuerda su hijo Faustino Reyna, quien visitó la tumba de su padre Cornelio en el Panteón œValle de la Paz.

-Nosotros venimos a visitarlo cada 15 dí­as, estamos al pendiente de mi padre y de sus admiradores que no lo olvidan y en la página de internet lo recuerdan, nos piden canciones y hablan de su trayectoria artí­stica, hizo 22 pelí­culas en donde apareció como protagonista-, presume orgulloso.

Damián Reyna, nieto de Cornelio es quien ha iniciado a seguir los pasos de su abuelo en la míºsica, incursionando con buena aceptación en el ambiente, pero solo el tiempo dirá la madurez del proyecto que recién ha comenzado.

Si Cornelio Reyna viviera aun, seguramente estarí­a esgrimiendo su bajo sexto que tocaba en forma virtuosa y era prodigioso en creatividad musical que a varias generaciones cautivó con su sensibilidad que arropó del afecto del pueblo, de origen humilde nacido en Notillas Coahuila, arribó a Reynosa en la década de los 50™s acompañado de su madre Marí­a y su hermano Pedro.

Cornelio se empleó como jornalero en una ladrillera, pero el gusto y afición por la míºsica (heredado de su padre Román) lo traí­a en la sangre que bulliciosa corrí­a por sus venas en espera de su momento, en bíºsqueda de su destino, alentado por su familia se decidió probar suerte.

Por esa época funda el dueto œCarta Blanca y hace œbarra en el legendario Bar œCadillac en el barrio œEl Centralito, precisamente en la esquina que lleva su nombre y la calle Quintana Roo, en donde hace unos años se develó una estatua en su memoria.

Cornelio Reyna no se conformaba con ser contratado para tocar en œfara-faras de amigos o contratado para presentaciones, deseaba trascender y tocar a nivel profesional, ser conocido y despuntar en un medio, en donde el talento y carisma del artista está reñido perpetuamente con la efí­mera fama de un momento y en donde solamente unos cuantos elegidos vencen a ese monstruo que todo lo devora llamado: tiempo.

Con Ramón Ayala forma aquel dueto afamado œLos Relámpagos del Norte es la década de los 60™s, en donde el míºsico empieza a explotar su creatividad y alcanza éxitos con canciones como: œDesvelos Mí­os, œVida Truncada, œYa no Llores, entre otras.

Juntos œLos Relámpagos del Norte forjan su propia historia en la míºsica norteña, agregando un ingrediente entonces sin precedente: la evolución en los grandes bailes e introducir el género conocido hasta ahora como œTex-Mex una mezcla no solamente musical y costumbres de ambos paí­ses, sino también una cultura que aun hoy predomina, Ramón Ayala y Cornelio Reyna fueron sus precursores, llenando grandes escenarios en sus presentaciones y movilizando masas en mercados antaño considerados como vedados para mexicanos.

Tras varios años de trabajar juntos, los dos míºsicos deciden terminar con la etapa exitosa de œLos Relámpagos del Norte y emprender proyectos individuales, es principios de los años 70™s cuando Cornelio Reyna satisface otro de sus deseos guardados, grabar con mariachi y he aquí­ que surge de su inspiración la canción distintiva de su carrera profesional: œ Me caí­ de la nube hilando una estela de exitosas creaciones suyas como: œMe sacaron del Tenampa, œMe Caí­ste del Cielo y œLagrimas de mi Barrio.

Hay una anécdota jocosa con el tema musical œMe sacaron del Tenampa, en donde Cornelio Reyna la dedica al bar del mismo nombre domiciliado en Reynosa, pero el Bar œEl Tenampa de Plaza Garibaldi en la Ciudad de México se la pretendió adjudicar argumentando que Cornelio se las habí­a brindada en su honor, pero la historia después se encargó de aclararlo.

Es el momento de mayor apogeo para Cornelio Reyna que lleva al cine sus tema œMe caí­ de la nube (1974) y œLagrimas de mi Barrio (1973) y su recordada cinta œEl Llanto de los Pobres (1975) para entonces era reconocido a nivel internacional en norte, centro y sud América.

En el cine acumula un total de 22 pelí­culas, la íºltima de ellas œLa Esperanza de los Pobres en 1983.
Los años siguientes fueron de grandes éxitos, con cierta regularidad alternaba en presentaciones conjuntas con Ramón Ayala, con quien inició a mediados de 1996 una gira de 6 meses por la Unión Americana, concluyendo en la navidad de ese mismo año.

Apenas amanecí­a el año de 1997 cuando el 22 de enero, Cornelio Reyna falleció ví­ctima de una ulcera en el estómago, dejando truncos varios proyectos y trabajos discográficos que estaba por iniciar, fue sepultado en su ciudad adoptiva: Reynosa, sus amigos le organizaron una serie de homenajes la calle que lleva su nombre en el barrio œEl Centralito, en donde comenzó de joven su carrera musical de más de 30 años, se ingresó su nombre en salones de la fama de la míºsica norteña y tex-mex, se fue Cornelio quien nunca se cayó de la nube, pero como los ángeles sí­ se fue.