Nuevo Laredo, Tamaulipas.-A partir del 5 de agosto, la Secretaría de Hacienda a través del SAT, puso en marcha un módulo para que los extranjeros que solicitaron visa humanitaria o asilo político a Estados Unidos, puedan trabajar de manera formal en esta frontera o en cualquier parte del país sin ser molestados por ninguna autoridad.
El programa fue iniciado hace dos semanas por el gobierno federal en la frontera de ciudad Juárez, en donde funcionan dos módulos del SAT, y solo aplica para los extranjeros que ya cruzaron al vecino país y que fueron retornados para la espera de su entrevista con un juez de migración.
Como requisito se les solicita presenten el documento que el Instituto Nacional de Migración (INM) les otorgó en la frontera con Guatemala, y que les permite transitar de manera libre por el territorio mexicano.
En las primeras tres horas de instalado el módulo en el refugio municipal, ya habían tramitado su CURP 7 extranjeros, principalmente cubanos, a quienes el SAT les registró para la captación de sus impuestos una vez que inicien una actividad laboral.
Uno de ellos es Miguel Amando de 29 años de edad, un cubano que ya trabaja como empleado en una tienda de conveniencia en la ciudad.
œSalí a la calle a buscar trabajo y me contrataron en la tienda, y solo me pidieron el permiso que me dio Migración, y estaré trabajando hasta que me llamen en Estados Unidos, aproximadamente cinco o seis meses, explicó Miguel.
A Nuevo Laredo llegó el 11 de abril de este año ajunto con su esposa, y desde entonces esperan ser llamados para que le acepten sus petición de asilo político, debido a que dijo ser perseguido político del régimen castrista, que le tiene sentenciado a ser encarcelado o a morir.
œEn Cuba me amenazan, me acosan y ese es el motivo por el que salí de la isla, además de que hay falta de trabajo, y el que hay es muy mal pagado porque al mes pagan solo 10 dólares, mencionó tras explicar que ante esta difícil situación económica, florece el llamado ˜mercado negro™, que a diferencia de cómo se maneja en México, en Cuba permite a los isleños obtener productos a más bajo costo, como los alimentos.
Se dirige a Nueva York en donde tiene familia, y en donde pretende trabajar en el oficio que aprendió en Cuba, que es la electricidad, pero debido a que su salario de 10 dólares estadounidenses al mes no le alcanzaban para satisfacer las necesidades de su familia, optó por salir y buscar una mejor vida en Estados Unidos.
Doce países en cuatro meses
Dejó a sus padres, sus hermanos y dos hijos en Cuba, pero la decisión la tomó de manera imprevista, ya que si no salía en ese momento sería apresado, por lo que junto con su esposa abandonó cuba en una barcaza que los trasladó hasta Guyana, de allí se dirigió a Brasil y luego a Períº, Ecuador, Colombia, Panamá hasta llegar a Guatemala cruzando toda Centroamérica en un lapso de casi cinco meses, ya que salió de Cuba el 11 de diciembre del año pasado.
Armando no se dirigió de manera directa a Miami debido a que se acogió a los beneficios del programa que Estados Unidos puso en marcha para los cubanos hace dos años bajo el nombre ˜Pies Mojados™, que la daba la amnistía a todos los cubanos, hasta que el 18 de enero del 2017 terminó.
Debido a que no contaba con visa para viajar a México, salió como la mayoría de los cubanos lo hace, de manera ilegal, porque quienes tienen una visa deben contar con al menos 5 mil dólares depositados en un banco cubano, lo que les obliga a retornar, de lo contrario el gobierno o cubano les confisca su dinero y sus propiedades.
Dijo que los mexicanos son muy amables y trabajadores, por lo que consideró que de no ser aceptado por el gobierno de Estados Unidos, con gusto se establecería en Nuevo Laredo, en donde ya cuenta con un empleo, y adonde traería a sus hijos.