Trump está desbocado

Hoy termina la cumbre del G7 en Biarritz, pero la pesadilla pervive con un Donald Trump desbocado, digamos desquiciado de poder, y sin un pivote externo e interno que lo recoloque.

¿Dónde están los excelsos asesores de la Casa Blanca que, de rancia raigambre, imparten minuciosos consejos al inquilino de turno de la Casa Blanca?

Me pregunto quién demonios le habla al oí­do al actual presidente norteamericano, ¿quién tiene en él ese poder de convencimiento y disuasión? ¿Su hija Ivanka? O será acaso que Trump solo se escucha a sí­ mismo convencido de que gobernar a Estados Unidos equivale a hacerlo en calidad de showman más que de estadista.

Trump tiene un grave problema con el ejercicio de la diplomacia internacional y lo vomita grotescamente en su cuenta personal de Twitter y lo digo en serio: deben cerrarle la cuenta al estadounidense.

Hay que firmar una petición a Twitter para que, en aras de la estabilidad mundial, le elimine la cuenta al pelirrubio¦ él tiene los medios a su alcance como dignatario para convocar a sus asesores y a quien le lleve la comunicación para, por ejemplo, difundir un listado de prensa.

El meollo es que Trump en caliente, tal y como le vienen las ideas, está saltando a responder y a tomar decisiones que NO han sido consensuadas ni contenidas por nadie; todos -cerca o lejos de él- se enteran leyéndolo por Twitter.

Repito esto no puede seguir sucediendo más, de hecho propongo una plataforma para recabar firmas en aras de solicitar a Twitter que le cierren la cuenta por ser vitalmente peligroso para la paz y la estabilidad global.

í‰l debe utilizar los canales de comunicación a su alcance como merece un cargo de tan elevada posición, los íºltimos tuits desenfrenados contra China son de tal egolatrí­a y prepotencia que a mí­, como economista y periodista, me resultan no solo chocantes sino angustiantes.

Solo le faltó escribir que ordenaba invadir a China, después de esa maliciosa catarata de tuits encolerizados por la nueva andanada de aranceles anunciados desde Beijing contra las importaciones estadounidenses por 75 mil millones de dólares; a Trump, además de escribir œordeno a las empresas estadounidenses salir de China, estuvo a nada de declarar la guerra a su homólogo Xi Jinping.

Lo ridí­culo es que digan que siguen negociando ambas naciones porque las bombas de racimo en la guerra comercial van cayendo incesantemente, y no se ve todaví­a que pronto amainen. Menos con un lí­der polí­tico de la Unión Americana fuera de sí­.

A COLACIí“N

El G7 ha sido como se esperaba: sin nulo avance en los grandes temas de elevada tensión actual ni en el Brexit, ni en la guerra de Siria, ni en la acogida de refugiados, ni en la escalada entre Estados Unidos e Irán; ya como colateral lo de la guerra comercial no hay forma de contenerlo e insisto, sucede porque faltan asesores que seduzcan el oí­do de Trump.

Me preocupa muchí­simo que él mismo no reconozca un interlocutor de valí­a dado que a todos los minimiza y los ningunea, excepto a Ivanka y a su marido Jared Kuchner.

Tiene como Hitler una personalidad fascista y todopoderosa muy dañina, nos sobran ejemplos en la Historia acerca de ese narcisismo que endiosa y nubla la inteligencia.

Hitler negaba la debacle incluso cuando ya estaban acorralados en su bíºnker con Berlí­n destrozado y sin resistencia alguna pero seguí­a empecinado en la victoria, nunca escuchó a sus asesores militares.

Quizá haya gente que prefiera morir así­ ahogada en su propia sinrazón antes de dar un paso atrás y reconocer su error¦ muy bien, ¿y por qué arrastrar a media humanidad al abismo?