En boca nacional

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La táctica sobre la sanción a maestros y directivos de las escuelas píºblicas de Tamaulipas sigue en pie porque las autoridades de educación mantienen en alto el principio de gratuidad, segíºn el Artí­culo 3º. Constitucional.
Sin embargo, pocos son quienes cuestionan a los funcionarios de los tres niveles de gobierno sobre el texto de la fracción XXV del Artí­culo 73º del mismo ordenamiento que señala como obligación del Congreso para sostener escuelas en el paí­s.
El tema es interesante porque aquí­ no es de gobiernos tricolores o azules, sino de una determinación constitucional que data de muchas décadas y que, pese a haberse reformado este artí­culo, esa parte sigue vigente.
Los maestros y directivos de las escuelas deben incluso cumplir las indicaciones de la Secretarí­a de Educación, pero en los centros escolares no hay material con qué responder las exigencias de las autoridades, por lo que piden a la Asociación de Padres de Familia auxilio y éstas, en asambleas, acuerdan las cuotas.
El caso de unos padres de familia de la escuela primaria œProfra. Eusebia Banda Sevilla del Fraccionamiento Jardines de Champayán en Altamira, que salió a la luz píºblica e incluso hay imágenes en la televisión nacional sobre el tema.
El encargado del despacho de la Secretarí­a de Educación de Tamaulipas, Mario Gómez Monroy, informó a la televisora que sancionarán al director de la escuela por permitir que un comité de padres de familia no dejó ingresar a varios niños a su escuela al acusarlos de no pagar la cuota escolar.
El tamaulipeco funcionario declaró a Foro Tv de Televisa, que “Esto no hubiera sucedido si nuestro director se hubiera impuesto y no lo hubiera permitido, aunque no dejó en claro eso de œimponerse.
Todaví­a más, Gómez Monroy, declaró ante los micrófonos de la Tv nacional que por esta acción habrá consecuencias que podrí­an ir desde una amonestación hasta la separación del cargo.
Será interesante enterarnos de cuáles son las indicaciones de protocolo para œimponerse ante un grupo de padres de familia o que se niegan a cumplir los acuerdos de Asamblea o en su caso, œimponerse ante la mesa directiva de los pather familia para que no cobren.
Dice el encargado del despacho de la educación en Tamaulipas: “Estamos en espera de que el área jurí­dica nos informe y luego añadió que la SET y un representante de la Sección 30 del SNTE, investigan el incidente.
¿Podrí­a entenderse que son dos comisiones que investigan? Y entonces ¿Cuál serí­a la válida en caso de contradicción?
Pese al escándalo mediático, la alta autoridad educativa señaló hasta que la Comisión de Derechos Humanos, la Procuradurí­a del DIF estatal y municipal monitorean el estado emocional de los niños y su registro en el ciclo escolar.
En la entrevista televisiva no quedó claro si los padres de familia de los alumnos afectados, presentaron alguna denuncia formal contra los directivos o algíºn maestro en particular.
Don Mario Gómez Monroy, dejó en claro que en el hecho de la escuela primaria de Altamira, no hubo docentes o directivos señalados como, quienes impidieron el ingreso de los niños al plantel. Se identificaron a integrantes de la Asociación de Padres de Familia de la escuela primaria.
Finalmente los maestros y el director de la escuela informaron que todos los estudiantes están asistiendo a clases regularmente.
Serí­a muy saludable que los funcionarios determinaran las acciones a seguir para que sea el Estado Mexicano quien absorba todos los gastos de los planteles y no sucedan este tipo de situaciones que han originado serias irregularidades en las relaciones padres de familia-personal docente.
Dicen los viejos¦ œpiensa mal y acertarás. ¿Pudiéramos pensar que el H. Congreso de la Unión si cumple con el Art. 73, Fracc. XXV, y el presupuesto se ˜atora o desví­a™ por ahí­?