El 23 de julio aconteció el primer batacazo contra Pedro Sánchez en la investidura por mayoría absoluta, en la jornada obtuvo 170 votos en contra, 124 a favor y 52 abstenciones.
Lo volvió a intentar el 25 de julio regresó para someterse a los designios de sus señorías esta vez buscando la mayoría simple, la fórmula de más síes que noes y tampoco pudo ser; el resultado fue de 124 síes, 67 abstenciones y 155 noes.
Las nuevas elecciones en España, tampoco aclaran mucho el panorama si bien los principales asesores políticos de Sánchez le han aupado a encaminarse a otras elecciones convencidos de que el PSOE podrá salir más fortalecido en el Congreso de los Diputados.
El actual presidente español se lo juega todo a cara o cruz, asume correr el riesgo bajo la pretendida intención de que, en el nuevo reacomodo de fuerzas, los electores colocarán sus votos en la tradicional fórmula del bipartidismo; con miras a restarle poder y representación a los tres nuevos partidos más jóvenes de la democracia española: en el espectro de la ultraizquierda, a Unidas Podemos liderada por Pablo Iglesias; en el centro, a Ciudadanos comandado por Albert Rivera y en la ultraderecha, a Vox representada por Santiago Abascal.
Los estrategas de la Moncloa están convencidos que el próximo 10 de noviembre habrá un trasvase de votos desde Unidas Podemos hacia el PSOE aunque su meta ideal es recuperar electores de Ciudadanos; el PP también intentará recuperar a sus huestes fugadas hacia Ciudadanos y Vox.
Desde hace días, Sánchez ha instalado su retórica en modo campaña, pidiendo al electorado œun esfuerzo más en el que se hable œmás alto y más claro para tener un gobierno socialista con la mayoría necesaria.
Lo interesante en esta nueva convocatoria democrática es el surgimiento de un nuevo partido que ya se intuía venir porque el PSOE requiere mayores opciones en el espectro partidista para destrabar un posible bloqueo político.
Iñigo Errejón, uno de los fundadores de Podemos junto con Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, ha sido una de las víctimas del carácter estalinista y la forma de organizar el partido y las decisiones por parte de Iglesias que solamente ha aceptado compartir el poder y las decisiones programáticas con su actual mujer Irene Montero, madre de sus tres pequeños vástagos. A parte de esa œexcepción nadie brilla antes ni después que Iglesias y su entelequia.
El nuevo partido, nutrido en parte de las bases sociales transversales del movimiento 15M, que edificaron Más Madrid con Manuela Carmena como alcaldesa de Madrid se ha usado de andamio para el nuevo Más País recientemente surgido -25 de septiembre de 2019- y que lleva a Errejón de candidato para la Presidencia.
De ideas progresistas, el politólogo de 35 años, se muestra como una fórmula edulcorada en comparación con las posturas más radicales de Unidas Podemos; sus propuestas no pretenden asustar al capital europeo y se abre en canal como vía para pactar con el PSOE.
A COLACIí“N
La meta electoral del PSOE es que Unidas Podemos pierda escaños, que Ciudadanos sufra un batacazo y que Vox reduzca su representación en el Congreso de los Diputados; la ultraderecha tiene curules por vez primera desde la muerte del dictador Francisco Franco.
No obstante, electoralmente hablando todo es incierto, todo puede pasar. En la opinión de José Alejandro Vara, el partido Ciudadanos concurre a las elecciones generales con un libreto difuso y un objetivo incierto.
œLos sondeos no le son favorables y las expectativas decrecen con insistencia. Las encuestas nunca nos han salido bien, eso no es nuevo, al final las urnas ponen a cada cual en su sitio, esgrime.
Para el analista político español, el partido naranja que se quedó a 200 mil votos y nueve escaños del PP en las generales de abril, aparece ahora como un competidor exhausto, sumido en un incontrolable desconcierto estratégico.
œSe resiste a asumir que no será el líder del centroderecha y no comprende que la letanía de ni rojos ni azules resulta algo repetitiva y poco eficaz, asevera.