El Tamaulipas de todos

Los pueblos valen por lo que son, y sus raí­ces son determinantes para lograr establecer una imagen de cualquier tipo. El folklore y lo que le rodea resultan determinantes en esa tarea de darnos a conocer en el mundo entero. Tamaulipas no puede ser la excepción.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas organizó y presentó por 13ª. Ocasión el Festival del Folklor universitario, mismo que nos regaló la actuación de grupos de Nuevo león, Coahuila y obviamente, nuestra querida Alma Mater, dedicados a promover sus danzas por regiones y estilos tan variados y alegres.

Y qué mejor escenario que el majestuoso teatro Amalia G. de Castillo ledón del Centro Cultural Tamaulipas, enclavado en la zona centro de la ciudad más mal gobernada del paí­s, pero llena de alegrí­a en su gente y sus estudiantes de educación superior. Es importante destacar que los grupos son conformados por miembros de sus respectivas comunidades universitarias, donde hay programas muy intensos para promover nuestras raí­ces.

Tres dí­as de alegrí­a y danzas, en el caso de Tamaulipas, de nuestras tres regiones y cinco estilos dancí­sticos Polka, Redova, Schotis, Picota y huapango; los chicos neoleoneses nos deleitaron también con un mosaico de bailes tradicionales, al igual que los coahuilenses.

Algo que realmente nos llamó la atención fue la cantidad de gente asistente a este hermosí­simo y emotivo evento: las funciones lucieron un lleno en el mejor teatro que tiene Tamaulipas, en sus tres niveles, y la alegrí­a y satisfacción de un p´kublico ávido de eventos culturales no se hizo esperar: ovación generalizada para los artistas que nos regalaron su magia que alcanza ritmos alternos que se ejecutan magistralmente con el cuerpo y dan forma con una serie de ejecuciones de toda í­ndole, donde muestran esa cadencia musical acompañada por míºsica viva siempre, que le da todaví­a un toque muy especial a este espectáculo.

Recordamos aquellos viajes a la œPerla de Occidente -Guadalajara-, donde se presente el ballet folklórico de la Universidad de Guadalajara en el teatro Degollado, sitio histórico y majestuoso, y que cada domingo abre sus puertas a los amantes de la míºsica local y a los miles de turistas, y nos preguntamos si podrí­a establecerse en la entidad un programa similar, digamos, con el grupo de danza de la UAT o el histórico Conjunto Tí­pico Tamaulipeco.

Pensamos que quizá podrí­a organizarse un recital al mes; pensemos en un dí­a establecido, como podrí­a ser el tercero o cuarto domingo del mes, y buscar la forma de que algunos artesanos nos regalen la exhibición de sus productos en el atrio o en el frente del teatro, y hacer una vez al mes -inicialmente- un buen motivo y/o pretexto para asistir al Centro Cultural, darle más vida de la que le ha dado Juan Carlos Guerrero Sarre, y fortalecer la promoción de nuestras raí­ces.

Tamaulipas tiene tradiciones dancí­sticas muy importantes: el œTí­pico ha estado representándonos en diversas partes del mundo y podrí­a catapultarse su imagen y la de Tamaulipas en muchos sitios, pero podrí­amos comenzar en la capital del estado, y aprovechar la infraestructura con que cuenta el gobierno del estado.

Y así­, tendrí­amos un dí­a al mes la presencia de nuestras danzas, que bien pueden ser con ese grupo de entusiastas universitarios, o el Tí­pico, cuya función desde que fue creado allá por los años cincuentas fue la de darle trayectoria y vida a las danzas que hacen vibrar a cualquier tamaulipeco en cualquier parte del mundo.

Mucho se puede hacer con poca inversión, y tenemos los grupos, el inmueble, la intención y la alegrí­a del tamaulipeco: ¿qué nos falta?

Y pensamos que se debe dar el. Lugar que merecen nuestros grupos folklóricos, y qué mejor que el teatro Amalia, donde hemos sido testigos de los mejores grupos de danza del mundo, incluyendo ya varias veces a los que hoy referimos, y que creemos, deben regalarnos recitales más seguido, que seguramente fortalecerán nuestro amor por Tamaulipas y por nuestros orí­genes, que buena falta nos hace para cambiar la actitud y la forma de ver a una entidad pujante, progresiva y que tiene un gran futuro por delante.