¿Cómo œllamado a misa?

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-¿Carta Magna vs Constituciones Locales?
-En controversia œno circula, œfiltros y œley seca
-Alijadores y electricistas se verán afectados

LA pandemia del coronavirus, además de los daños a la salud con la enfermedad Covid-19, también está provocando trastornos emocionales y violencia familiar por el obligado autoaislamiento, severo impacto a la economí­a familiar por el cierre de negocios y, lo que faltaba, divergencia polí­tica entre los gobiernos federal y estatales.

En efecto, la propagación del virus está en su máxima fase por lo que amenaza la capacidad de admisión en los hospitales; la ansiedad y el estrés comienzan a manifestarse en los hogares; los apoyos económicos gubernamentales no son suficientes; la Secretarí­a de Hacienda ofrece pocas o nulas oportunidades a los contribuyentes; y, aunque suene a inofensiva amenaza, algunos gobernadores del norte del paí­s amagan con retirarse del Pacto Fiscal Federal.

Pero no tan solo eso.

La pandemia del siglo XXI está generando controversia polí­tica a la hora de interpretarse la Constitución Polí­tica de los Estados Unidos Mexicanos y las Constituciones Locales. Es decir, cada instancia de gobierno actíºa, ordena y legisla a su manera.

La divergencia más reciente tiene que ver con el libre tránsito que contempla nuestra Carta Magna, porque no hay un estado de excepción, y la ley seca impuesta en algunas alcaldí­as del paí­s.

Como si se tratara de un œllamado a misa, la recomendación de la secretaria de Gobernación OLGA SíNCHEZ CORDERO no tuvo eco en Tamaulipas, en donde se impuso el programa œdoble no circula; tampoco evitó el œfiltro sanitario en San Pedro Garza Garcí­a, Nuevo León; ni hubo atención en algunas alcaldí­as capitalinas en donde se impuso la œley seca.

Es decir, gobernadores y alcaldes tomaron decisiones no contempladas en la Constitución, obligados por el avance desmedido del coronavirus en la fase tres o de máxima propagación. Desde otra perspectiva ni el œno circula ni el œfiltro sanitario ni la œley seca son lineamientos constitucionales, de acuerdo al criterio de la ministra del Interior.

En la esquina noreste de la repíºblica mexicana, es decir, en Tamaulipas, el decreto emitido para prohibir la circulación vehicular está levantando ámpula en algunos sectores de la sociedad. El escozor se sustenta en el nulo trabajo legislativo relacionado con el obligado consenso y foros de participación.

Aunque, cierto, muy cierto, en el presente caso el factor tiempo fue determinante para la rápida elaboración y aprobación œfast track en el Congreso del Estado.

En consecuencia, como suele suceder en decisiones necesarias y urgentes, pero al vapor, surgen las preguntas y las lagunas.

Por ejemplo, el coordinador de la zona noreste del Sindicato íšnico de Trabajadores Electricistas de la Repíºblica Mexicana (SUTERM), DANIEL PEí‘A TREVIí‘O, es claro y preciso al externar su preocupación ante un inminente conflicto laboral.

El desplazamiento del personal sindicalizado a sus centros de trabajo en la División Golfo Norte en sus vehí­culos particulares podrí­a verse afectado por el programa œdoble no circula.

Problema similar que tendrán que afrontar los miembros del Sindicato Nacional de Alijadores al momento de trasladarse a las aduanas para la carga y descarga de mercancí­as. En Matamoros, Tamaulipas, por ejemplo, tienen que desplazarse a los patios del tren ferroviario, cuatro puentes internacionales y la central camionera.

Al respecto, el lí­der regional del SUTERM DANIEL PEí‘A TREVIí‘O subraya que no están en contra de la decisión difí­cil pero necesaria del gobierno estatal orientada a frenar el avance del coronavirus, pero sí­ que la autoridad competente permita el libre tránsito de los empleados sindicalizados que se desplazan hacia y desde sus centros de trabajo.

Seguramente, los encargados de hacer cumplir la ley habrán de utilizar el criterio, lo que, lógicamente, no es lo más recomendable.

Por lo pronto, en Tamaulipas, hoy lunes no circulan los automotores cuyas placas tengan en el íºltimo níºmero el 0 y el 1.
Y hasta la próxima.
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