Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Ante el contagio de COVID-19 del diputado local Manuel Canales Bermea, y la obligada cuarentena que debe guardar para su recuperación, el doctor, regidor y presidente de la Comisión de Salud en el cabildo, Jorge Ramírez Rubio, consideró prudente que a todos los integrantes del cabildo se les practique la prueba para detectar el coronavirus, ante la posibilidad de un contagio imprevisto debido a su constante contacto con la población en su labores cotidianas.
Pero dijo que el primero que debería aplicarse esta prueba es el alcalde Enrique Rivas, por ser un funcionario que tiene constante contacto con personas de la sociedad civil, algunas de las que pueden estar contagiadas.
Mencionó que a la esposa del diputado, quien es regidora en esta administración, ya se le aplicó el examen, por lo que se esperan los resultados para saber el procedimiento a seguro entre el resto de regidores y síndicos.
Confió en que el diputado sea seropositivo a la enfermedad, pero asintomático, œy creo que debe haber en la ciudad muchas personas asintomáticas, pero el problema es que se trata de una enfermedad nueva de la que desconocemos su comportamiento, y que es 20 veces más contagioso que la influenza, y las personas que tiene el virus y no lo saben, se relajan y contagian a personas más vulnerables, explicó.
Por tal motivo, dijo que algunas enfermedades concomitantes dificultan los tratamientos cuando se está contagiado del virus, por lo que no descartó que entre algunos integrantes del cabildo haya asintomáticos.
Del caso del diputado Canales, dijo que todos los legisladores se realizaron la prueba y que todos salieron negativos, solo Canales resultó positivo, por lo que descartó que se haya contagiado en el Congreso.
Asimismo, dijo que por el trabajo que realizan los regidores y los síndicos, deberían aplicarse el examen, ya que también están en constante contacto con muchas personas, por lo que reconoció que los regidores están expuestos a un contagio el trabajo de gestoría que realizan con las personas que acuden por apoyos.
Pero consideró que la población más vulnerable debería ser también examinada, œy desde un principio propuse pruebas aleatorias a la comunidad, pero las autoridades federales no aceptaron hacer pruebas masivas, por lo que es difícil saber quiénes están contagiados porque no tienen síntomas, explicó.
Por su parte, el regidor Jesíºs Valdez Zermeño, comentó que entre los regidores y síndicos se practica la sana distancia y siguen los protocolos recomendados por la Secretaría de Salud, por lo que consideró ˜muy difícil™ que alguno de los integrantes del cabildo se pueda contagiar de esta enfermedad.
œPero ello no quiere decir que no haya esa posibilidad, porque sí existe, aunque con las medidas que tomamos las posibilidades de contagiarnos es remota, porque non tenemos contacto físico entre nosotros, comentó.
De tal modo, coincidió con el regidor Ramírez Rubio, de que si es necesario hacerlo, deberán aplicarse la prueba, por el riesgo que significa el andar en las calles y tener contacto con mucha gente por su calidad de gestores.