Sexo firme, duradero, con más placer y sin la necesidad de otros estimulantes más que el deseo y la imaginación. Así es como el pleno goce de la sexualidad ”el punto donde inicia la vida” es apenas uno de los beneficios que aporta a la salud la gimnasia hipopresiva, pues con esta técnica se fortalecen suelo pélvico y abdomen, al mismo tiempo en el que se reduce la cintura.
La gimnasia hipopresiva es un método que se enfoca en trabajar a un grupo de míºsculos que a pesar de estar dentro del cuerpo humano, son desconocidos para la mayor parte de las personas, y que no por ser ignorados, dejan de provocar incómodas molestias cuando fallan.
Por ejemplo, así como para mamá y papá puede ser preocupante y molesto que su hijo de siete años se orine en la cama, lo mismo le incomodará a la profesionista que corre maratones y a la que por haber dado a luz su sistema urinario le juega malas pasadas. En este sentido cabe destacar que sin importar la edad, los varones no quedan exentos de estos inconvenientes, ya que durante el acto sexual puede escaparse una flatulencia, o bien, ni siquiera lograr el momento íntimo por la ausencia de la erección.
Practicar la gimnasia hipopresiva también favorece para corregir y evitar malestares comunes como el dolor lumbar, ya que a través de las técnicas que los fisioterapeutas explican a sus pacientes, se logran trabajar míºsculos internos, con lo que en pocas sesiones habrá cambios significativos; por ejemplo: al estar sentados, la espalda mantendrá la higiene de postura de forma natural.
Al igual que disciplinas como yoga o pilates, ”por mencionar algunos deportes que estimulan el fortalecimiento de los míºsculos que rigen la postura”, la gimnasia hipopresiva también se practica con ropa cómoda que permite el libre movimiento de los míºsculos. En contraste, a diferencia de cualquier otra actividad deportiva, la gimnasia hipopresiva sólo puede ser dirigida por un fisioterapeuta certificado en la rehabilitación y estimulación del suelo pélvico. Durante la sesión, que es personalizada, se realizarán ejercicios dentro de la cavidad abdominal que no son visibles pero que le devolverán la calidad de vida a los pacientes. Es el caso de mujeres a quienes al caerse la vejiga padecen incontinencia urinaria y que tras ser operadas, resuelven el problema sólo temporalmente, pues como no se enseña a la paciente a fortalecer sus míºsculos internos, el órgano que se reacomodó se vuelve a vencer y se pierde una vez más el control del esfínter.
Andamiaje interno. Para evitar disfunciones sexuales, incontinencia urinaria, fecal o de gases y prostatits, entre muchas otras desavenencias, la gimnasia hipopresiva trabaja con un conjunto de míºsculos y ligamentos que forman un andamiaje en la parte baja de la cavidad abdominal, el cual clínicamente se le conoce como suelo pélvico. Los tejidos que están involucrados con este andamiaje de fibras parten del pubis hacia el coxis y son todos los míºsculos anales, vaginales y rectales, los cuales en el caso de las mujeres dan sostén a la vejiga, vagina, íºtero y recto; y en los hombres a la vejiga, próstata y recto.
Dependiendo del míºsculo del suelo pélvico que pierda fuerza será el órgano afectado y en consecuencia las molestias físicas que la o el paciente presentará. En este sentido, la fisioterapeuta Elena Solana, máster en el abordaje integral del suelo pélvico explicó que
Dependiendo del míºsculo del suelo pélvico que pierda fuerza será el órgano afectado y en consecuencia las molestias físicas que la o el paciente presentará. En este sentido, la fisioterapeuta Elena Solana, máster en el abordaje integral del suelo pélvico explicó que son varias las razones por las que se puede averiar este andamiaje muscular, las más frecuentes son el sobrepeso, el embarazo e incluso actividades deportivas de alto impacto como el crossfit.
Para dimensionar la importancia que tiene trabajar los míºsculos del suelo pélvico en función de la prevención de trastornos asociados a este andamiaje muscular, cabe apuntar que se estima que cerca de la mitad de las mujeres padecerá algíºn grado de incontinencia urinaria en algíºn momento de su vida. La fisioterapeuta Solana, quien está certificada para hacer valoraciones y diagnósticos de trastornos en la zona lumbar, abdominal y pélvica, comentó que por desgracia, las personas solamente acuden a este tipo de terapias cuando se presenta algíºn trastorno.
La especialista explicó que esta fisioterapia correctiva y preventiva, además de que puede evitar incontinencia urinaria y fecal, eyaculación precoz y trastornos de la próstata, también ayuda a tener una espalda fuerte. œTodos los míºsculos están conectados, la estimulación comienza desde los ejercicios de respiración que hacemos para fortalecer el diafragma, apunta la fisioterapeuta Elena Solana. Finalmente explicó que al fortalecer los míºsculos del suelo pélvico mujeres y hombres podrían gozar mejor de su sexualidad, ya que en el caso de ellas desaparecerían el dolor durante la relación sexual (dispareunia) y con los varones se irrigaría mejor el cuerpo cavernoso del pene, con lo que se tendría una erección firme y duradera.
FUENTE
https://www.cronica.com.mx


