Llaman a extremar precauciones en pacientes con ELA para evitar el COVID-19

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El doctor Vicente Hernández Vite, especialista en Medicina Interna del Hospital General de Zona (HGZ) No. 29, señaló que los pacientes con Esclerosis Lateral Amiotrófica son considerados de alto riesgo para contraer infecciones.

œEs una enfermedad neurodegenerativa y progresiva que afecta las neuronas motoras, tanto de la corteza y tallo cerebral como de la médula espinal. La prevalencia mundial es de cinco a 10 casos por cada 100 mil personas, y en nuestro paí­s hay registrados más de seis mil casos, con un promedio de vida de 50 a 70 años, indicó.

En el marco del Dí­a Mundial contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica, que se conmemora este el 21 de junio, el especialista hizo un llamado a las personas con este padecimiento œextremar sus cuidados durante la emergencia sanitaria por COVID-19 para evitar neumoní­a atí­pica o infecciones en ví­as respiratorias.

Refirió que este padecimiento es de causa desconocida y se presenta más en hombres que en mujeres, sólo el 20 por ciento de los casos son de origen hereditario, y de un 90 a 95 por ciento esporádicos y en los casos con antecedente familiar, hay una mutación de la enzima conocida como superóxido dismutasa (SOD), importante en la defensa antioxidante de las células expuestas al oxí­geno, la cual va provocando alteración en las neuronas y muerte celular, lo que afecta la función motora superior e inferior.

En las etapas iniciales, se manifiesta con la pérdida de la fuerza en las manos y después en las extremidades inferiores. Un sí­ntoma muy particular es la presencia de contracciones musculares visibles (fasciculaciones), donde los pacientes refieren sentir que algo les camina debajo de la piel, comentó.

Debido a que esta enfermedad no sólo afecta la cuestión motora, sino también la cognitiva y conductual, requiere un manejo multidisciplinario y se prescriben medicamentos antidepresivos con el apoyo de los servicios de psicologí­a y psiquiatrí­a.

El doctor Vicente Hernández Vite dijo que en etapas avanzadas, la ELA presenta espasticidad en míºsculos que genera mucho dolor, por lo que se mandan relajantes musculares y el paciente es canalizado a rehabilitación. Asimismo, interviene neumologí­a cuando muestra insuficiencia respiratoria.

Como el paciente va perdiendo peso porque tiene dificultad para deglutir, también se apoya su alimentación con suplementos alimentarios y dietas poliméricas. En casos ya tardí­os, es necesario colocar una sonda de gastrostomí­a endoscópica percutánea para evitar la desnutrición, refirió.

Fuente:
cronica.com.mx