A pesar de la tragedia, ˜Hanna™ benefició a N. Laredo, Reynosa y Dí­az Ordaz: SADER

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Aunque el municipio de Dí­az Ordaz fue declarado en estado de emergencia debido al paso del huracán ˜Hanna™ y a las inundaciones en el área urbana, la lluvia dejó más beneficios para la zona agrí­cola, ya que la pizca de maí­z blanco y amarillo, así­ como de sorgo y algodón, se levantó antes de la tormenta, dijo la titular del Distrito de Desarrollo Rural 155 en aquel municipio, Josefina Almanza Sansen.

Si acaso, dijo, el agua puso en riesgo 57 hectáreas sembradas de ajonjolí­ y 328 hectáreas de algodón que se piscaron antes del paso del huracán.

Almanza también es titular del distrito de Reynosa, ambos municipios afectados por las inundaciones, y fue jefe de Desarrollo Rural en Nuevo Laredo, en donde llovió poco pero la lluvia dejó beneficios tanto para la agricultura como para la ganaderí­a, al llenar presas y agostaderos para alimentar al ganado.

En este municipio con 16 ejidos, solo dos se dedican a la agricultura, el resto son para el desarrollo ganadero, por lo que de acuerdo a la funcionaria, el contraste de Nuevo Laredo con los distritos afectados de Reynosa y Dí­az Ordaz, es mucho, pero dijo que la lluvia benrficia tanto a los agricultores como a los ganaderos en dichos municipios, y lamentó que muchas familias hayan sido afectadas por las inundaciones.

œEn esta ocasión le tocó desafortunadamente a Reynosa con muchas colonias que sufren por esta contingencia, pero en el campo la lluvia fue mucha bendición porque ya se habí­a terminado con la trilla del sorgo, del maí­z amarillo y del blanco, y tenemos en pie unas cuatro mil 900 hectáreas de algodón, explicó.

Así­, dijo que mientras en el área urbana los daños fueron muchos por las inundaciones, en la rural fue más el beneficio, ya que no cuenta con reporte de ganado muerto, en parte porque los productores no lo reportaron por temor a la pandemia, o porque no hubo.

Al igual que en la sequí­a, durante las inundaciones, los productores de ganado tienen un seguro para sus animales, el que es gestionado a través de las asociaciones ganaderas.

œPero mi preocupación era el algodón y las 57 hectáreas de ajonjolí­ que no fueron afectadas, pero hay predios en donde el agua no fluye rápido, pero es donde no hay cultivos ni pérdidas económicas, agregó.