Mexicanos quieren ponerse la vacuna rusa

    Varios mandatarios del mundo han dicho que se pondrí­an la vacuna rusa: de forma inminente el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien además confirmó que su homólogo ruso se ofreció para œregalarles las vacunas necesarias.

    Lo ha secundado Nicolás Maduro desde Venezuela mientras el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseveró durante su conferencia matinal que œsi funciona, me la pondrí­a.

    Es más, la Embajada de Rusia en México agradeció a través de su cuenta de Twitter todas las solicitudes recibidas: œQueridos amigos de México íºltimamente hemos recibido muchas solicitudes donde se presentan voluntarios para probar la vacuna rusa contra el Covid-19. Agradecemos mucho su apoyo a todos en este momento ya hay suficientes voluntarios en Rusia.

    En defensa de Sputnik V, la inmunóloga israelí­ de nombre Polina Stepénskaya, argumentó que la inmunización rusa œpodrí­a superar en efectividad a las desarrolladas en el mundo occidental.

    Stepénskaya, jefa del departamento de trasplante de médula ósea e inmunoterapia del Centro Médico Hadassah de Israel, señaló que esta vacuna generará una inmunidad más estable que œla vacuna de Oxford.

    La pandemia además de entrar en el juego de las pugnas y la retórica de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ha ido politizándose conforme van involucrándose diversos intereses entre los que se mezclan sentimientos nacionalistas y proteccionistas con ideologí­as; unas, defienden el uso del Estado para controlar la ralentización de la propagación del virus; y otras, en contra, condenan coartar las libertades.

    Al mismo tiempo, a las prioridades de la gente, de cuidar su salud y evitar el contagio como preocupación primordial, de forma colateral conforme avanzan los ensayos clí­nicos en el mundo -hay 150 proyectos para vacunas y terapias contra el SARS-CoV-2- va creciendo una competencia feroz entre los laboratorios y las farmacéuticas por lograr la mayor cuota de mercado a la que vender la vacuna. El coronavirus representa un pingí¼e negocio para las farmacéuticas y desde luego subyace intrí­nseco el interés nacionalista de algunos paí­ses por posicionar a sus multinacionales como caballos de Troya.

    La gente quiere una inmunidad que verdaderamente le permita volver a su vida normal y recuperar su trabajo e ingreso, y algunos gobiernos solo ven el interés geoestratégico y geoeconómico de poseer una vacuna que todos desean tener.

    A COLACIí“N

    Lo que sigue siendo una incógnita es la temporalidad de la protección inmunitaria generada, de la rusa se ha dicho que podrí­a durar dos años; la propia OMS, a través de sus expertos, lleva tiempo reiterando que œlo más probable es que la vacuna o vacunas que terminen siendo exitosas solo cubrirán de forma

    Cada laboratorio tiene su propia técnica y tecnologí­a aplicándola para dar con la respuesta a este acertijo sanitario, el caso de Moderna en EU, en conjunción con el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, usan una tecnologí­a inteligente en su vacuna ARNm-1273.

    œA diferencia de las vacunas tradicionales, que están compuestas por un virus debilitado o inactivo, o un fragmento de virus para desencadenar una respuesta inmune, este producto utiliza el ARN mensajero para hacer que las células produzcan la proteí­na espiga del coronavirus, que es el antí­geno principal que genera anticuerpos neutralizantes.

    Moderna está en la fase tres con miles de voluntarios siendo testeados y el presidente Trump ha dicho que podrí­a estar disponible antes de las elecciones de noviembre.

    Para ese mes, China espera presentar su otra vacuna producida por Sinopharm, con la contribución del Instituto de Virologí­a de Wuhan y el Instituto de Productos Biológicos de la misma ciudad y que está basada en un virus inactivado.

    En general, todaví­a faltan muchos más aspectos por definir, por ejemplo, el precio que tendrán las vacunas considerando que se habla de dos dosis necesarias; y quién pagará la vacuna, ¿los gobiernos la pondrán en su cartilla de vacunación oficial? ¿Cada persona que quiera inmunizarse la pagará de su bolsillo? ¿Solo como se dice, incluirá de forma oficial y gratuita a los grupos de riesgo? Hasta el momento hay precios aproximados, porque falta esa fase de comercialización y marketing. Aquí­ es donde realmente se verá quiénes son los amos de la salud global.

    Zona de los archivos adjuntos