Cd. Victoria, Tamaulipas.-Amargo es el recuento estadístico que se reporta ante las instancias judiciales de las diversas formas de violencia que lacera en cotidiano la vida de las mujeres en Tamaulipas; que lo mismo son victimadas por sus parejas, que violadas, lesionadas, extorsionadas, secuestradas, víctimas de trata o de corrupción de menores.
En el reporte que presenta mensualmente el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública Nacional de cada entidad federativa, en el aparato de Tamaulipas se detalla que de enero a octubre se han registrado: 10 feminicidios, 54 homicidos dolosos, 109 homicidios culposos, 876 mujeres lesiones dolosas, 225 lesiones culposas, 3 secuestros, 55 extorsionadas, 13 sufrieron corrupción de menores, 5 trata de personas, 5,466 involucradas en violencia familiar, 354 violaciones, 2, 229 casos de violencia contra la mujer, 40 enfrentaron violencia sexual, 87 hostigamiento y acoso sexual, 71 denunciaron incidentes de violación, 8,387 denuncias por violencia de pareja y 9,962.
Las cifras anteriores dan un total de 27 mil, 947 mujeres involucradas en los delitos ya descritos, señalando que el objetivo de este reporte es poner a disposición de la sociedad los datos estadísticos sobre violencia contra las mujeres para conocer la magnitud, tendencia y ubicación geográfica de las conductas y acciones que atentan en contra de este
grupo de población.
Para María Elena Figueroa Smith, Directora del Instituto de las Mujeres en Tamaulipas las agresiones de todo tipo contra las mujeres se han agudizado durante la pandemia del COVID-19, de tal manera que en los comparativos el alza que se ha registrado es de un aproximado del 20% tanto en las llamadas de emergencia como en las atenciones que se dan por violencia familiar.
Puntualiza que los esfuerzos institucionales se han reforzado por ejemplo con las llamadas casas violeta en donde se brinda apoyo de todo tipo como es legal, sicológico, médico, a aquellas mujeres que requieren de atención inmediata por la violencia sufrida.
Agrega que es un hecho que el hogar que en teoría debe ser el punto de bienestar para las mujeres, en miles de casos es todo lo contrario, pues hay evidencias que es el lugar más peligroso para vivir.
Exhorta a las mujeres a la denuncia, a compartir y pedir apoyo cuando se sientan en riesgo.



