Reynosa, Tamaulipas.- En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el presidente del Sistema DIF en Reynosa, Carlos Peña Ortiz, exhortó a la población a sumarse a la campaña de denuncias contra la violencia, “si ustedes ven que alguien está sufriendo de violencia, por favor hagan la denuncia, alcen la voz por aquellas personas que no la pueden alzar, para que podamos todo convivir en paz aquí en nuestro municipio”.
“Tenemos que buscar espacios para las mujeres, tenemos que buscar espacios para las mujeres, porque al final de cuentas son la mitad de la población, y necesitamos que todo mundo pueda desarrollarse plenamente en el ambiente en el que vive, y por eso tenemos siempre que buscar la igualdad como gobiernos, como sociedad, y de igual manera en el ámbito del territorio nacional, tenemos que también crear las circunstancias económicas, sociales, inclusive políticas para que la mujer pueda desarrollarse y poder crecer como debe ser”.
Refirió que se han reportado grandes avances en el tema de paridad de género, pues inclusive en la Cámara de Diputados actualmente casi ocupan el 50% de los curules, pero se tendrá que seguir trabajando, “para que la mujer pueda salir de la casa, que no la quieran tener ahí encerradas”.
En julio de 2012 se proclamó el 25 de cada mes como el Día Naranja, cuyo propósito es hacer conciencia sobre la violencia contra las mujeres y las niñas y actuar en consecuencia, bajo la convicción de que este flagelo social afecta a todas y todos por igual.
La campaña mundial invita a usar una prenda o distintivo como el listón naranja del lado derecho del corazón, el cual simboliza el rechazo a la violencia contra las mujeres, así como participar en las actividades que desde las instituciones o la iniciativa privada se organicen y dar testimonio en las redes sociales.
En México, cuatro de cada 10 mujeres ha sufrido violencia por parte de su pareja sentimental, ocho de cada 10 no solicitó apoyo de ningún tipo ni presentó una denuncia al momento de recibir los ataques; 28% no lo hizo porque consideraron la agresión un “acto sin importancia”; 19% se abstuvo por miedo a las consecuencias y 17% por vergüenza.



