-Reciben 40% menos de clientes que el año pasado.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- La pandemia, el frío y la inseguridad que priva en la ciudad originaron que el domingo 14, cuando se celebró el Día de la Amistad, los restaurantes se vieran nuevamente afectados ante la falta de clientela para festejar dicho evento, lo que provocó el desplome del 40 por ciento en las ventas, con relación a la misma fecha pero del año pasado.
Viviano Vázquez, presidente en esta ciudad de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), mencionó que el domingo no fue lo que esperaban los restauranteros, porque solo se vendió un 60 por ciento de lo esperado.
Recordó que el gremio que representa opera actualmente al 50 por ciento por disposiciones oficiales, “y para nosotros fue muy complicado se le agregamos la pandemia y el frío, por lo que la gente no acudió como esperábamos”, expresó.
Antes de la pandemia el trabajo para los restaurantes era de tres turnos, pero el domingo solo hubo gente en la tarde y parte de la noche, ya que el cierre es a las 23:00 horas, por lo que el horario reducido también les afectó, reiteró el restaurantero.
Dijo que con dicho horario los comensales no tienen tiempo de tomar alguna bebida luego de consumir los alimentos porque a las 11 de la noche se cierran todos los establecimientos, “y todo nos afectó porque no existe un plan de reactivación económica por ninguno de los tres órdenes de gobierno”, refirió.
Pero dijo que los apoyos que reciben no son suficientes, ya que ninguno de los tres órdenes de gobiernos se ponen de acuerdo, y aunque haya la intención, no existe coordinación entre ellos porque no existe un plan estratégico para reactivar la economía, ya que solo se trata de buenas intenciones pero nada efectivo que ayude a los restauranteros a mejorar.
“No pasamos de eso y no sabemos que es lo que pasará porque seguimos muy golpeados”, reiteró.
Desde que fue declarada la pandemia, en marzo del año pasado, los restauranteros han manifestado su descontento por las meditas restrictivas impuestas por los gobiernos estatal y municipal en cuanto a los horarios de cierre y la cantidad de comensales que deben ingresar, lo que ha motivado desde entonces su inconformidad por los efectos negativos a esta importante industria.



