Cd. Victoria, Tamaulipas.- Los padres de familia deben estar alertas en los videojuegos que usan sus hijos ya que estos tienen una clasificación que debe conocerse.
El tamaulipeco Rodolfo González Valderrama, Director de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, consideró que ante la reclasificación de los videojuegos, es necesario que padres y madres de familia estén atentos y familiarizados con los contenidos.
Además, dijo que se ha “mexicanizado” la misma reclasificación pues la cultura nacional dista de la europea y estadounidense, tanto en educación como en valores.
Desde el año pasado, dijo, la Segob generó un nuevo sistema de clasificación en México para quedar de la siguiente manera:
Clasificación “A”: Significa que es apto para todas las edades y público. Puede que contenga una cantidad mínima de violencia de caricatura, de fantasía o ligera, o uso poco frecuente de lenguaje soez moderado.
Clasificación “B”: Contenido para adolescentes a partir de 12 años, se presenta ligera violencia de caricatura, de fantasía, uso de lenguaje soez moderado o temas insinuantes mínimamente provocativos.
Clasificación “B15”: Contenido para mayores de 15 años, Los videojuegos pueden contener violencia, temas insinuantes, humor vulgar, mínima cantidad de sangre, apuestas simuladas o uso poco frecuente de lenguaje fuerte.
Clasificación “C”: Contenido no apto para personas menores de 18 años, pueden contener violencia intensa, derramamiento de sangre, contenido sexual o lenguaje fuerte.
Clasificación “D”. Contenido extremo y adulto; apto sólo para mayores de edad. Pueden incluir escenas prolongadas de violencia intensa, contenido sexual gráfico o apuestas con moneda real.
“Ante esta reclasificación la obligación que tenemos como padres es poner atención a lo que ven, juegan y participan nuestros hijos”, sostuvo González Valderrama.
Aunado a ello, los participantes en la cadena de consumo deben respetar el etiquetado y la clasificación de la Secretaría de Gobernación.
El Director de RTC explicó que clasificaciones tenían que adaptarse al mercado mexicano y es en lo que trabajaron las autoridades nacionales.
