-No hay dinero para alimentar al ganado.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Debido a la veda electoral motivada por las elecciones del 6 de junio, los productores del campo se encuentran con la incertidumbre de no saber si los programas de apoyo al campo, tanto federales como estatales serán reactivados, ya que desde octubre del año pasado fueron suspendidos, “y ahora con la veda electoral no sabemos que es lo que sucederá”, explicó José Manuel Silva Anguiano, responsable del módulo de la Asociación de Usuarios del Distrito 050.
Comentó que todos los programas de apoyo estaban vigentes durante el sexenio anterior, pero que en el actual fueron suspendidos, y con la desaparición de Sagarpa y su cambio al de Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), ningún programa funciona, lo que mantiene al borde de la quiebra a cientos de productores.
De acuerdo a Silva, la mayoría se ha visto en la necesidad de reducir sus hatos ganaderos a menos de la mitad al venderlos a precios muy bajos para evitar que muyeran de hambre y tener algo de capital para alimentar al resto.
“Hasta el momento ni el gobierno federal ni el estatal como tampoco el municipal están aportando al desarrollo del campo, y aunque las reglas de operación ya salieron. Nos dicen que no hay presupuestos, y si ya toso estaba atorado, ahora más con el asunto de la veda electoral”, comentó el productor.
Debido a una sequía prolongada por casi dos años, la mayoría de los 16 ejidos de Nuevo Laredo se encuentran en estado crítico, lo que provoca escases de alimento para el ganado, y hace incosteable la compra de pacas que está por encima de los 60 pesos cada una, la que alimenta a dos vacas por día, algo casi imposible de hacer para un productor que cuente con 60 vacas.
A ello se suma que las presas y los agostaderos ejidales que alimentan con agua al ganado, se encuentran casi secos, por lo que dijo Silva que se requiere de la actualización del Plan de Riego como apoyo a los 260 productores que requieren de al menos el mismo volumen de agua que en el ciclo anterior fue autorizado por Conagua, y que fue de 16 millones de metros cúbicos.
Y es que sin agua no se puede sembrar nada en la tierra seca de la región, por lo que reiteró Silva que la situación ya es crítica en el campo y más para el ganado que requiere de al menos 14 hectáreas de pastizal para alimentar a un solo animal.
“Esto se tiene que resolver a nivel central, ya que son muy centralistas y muy apegados a la Norma, y los perjudicados vienen siendo los productores, pero no se pierde la fe en la naturaleza, por lo que esperamos que pronto nos llueva”, expresó.
Nuevo Laredo cuenta con 16 ejidos, la mayoría improductivos aunque casi todos los 264 productores cuentan con ganado que alimentar, ya sea por medio de temporal o de agostadero, y si siguen viviendo en los ejidos “es porque les gusta el campo a pesar de que han pasado por varias sequías similares, pero en esta ocasión ya existe la necesidad de disminuir los hayos ganaderos para conservar los vientres que en el futuro pueden dar más becerros”, sostuvo.