Cumbre Iberoamericana sin AMLO

Las relaciones en Iberoamérica no pasan por su mejor momento: la pandemia ha obligado a que las prioridades esenciales sean más que nunca internas y estén relacionadas con salvar la vida de los enfermos más graves afectados por el SARS-CoV-2; así como, avanzar con la vacunación anticovid, frenar la exponencial expansión del virus e instrumentar rescates económicos y subsidios.

La XXVII Cumbre Iberoamericana en Andorra, 21 de abril, convertida en un desierto de ausencias, en el pintoresco pueblecito de esquiadores de Soldeu, es la viva imagen del momento histórico de los nexos trasatlánticos con la región de América Latina.

El evento ha sido anunciado con la presencia del presidente de España, Pedro Sánchez, el jefe de Estado español, el monarca Felipe VI, acompañados por los mandatarios de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; de Guatemala, Alejandro Giammettei; de República Dominicana, Luis Abinader y el jefe del gobierno del Principado de Andorra, Xavier Espot.

Espot, anfitrión del evento, explicó que han sido dos años incansables de ser la sede de la Cumbre Iberoamericana y de todos los trabajos que conlleva preparar la discusión marco del más reciente cónclave titulado “Innovación para el desarrollo sostenible. Objetivo 2030. Iberoamérica frente al reto del coronavirus”.

“Andorra ha liderado los trabajos de la Cumbre desde la inclusión, la empatía, la responsabilidad con todos los ciudadanos del espacio iberoamericano; a mitad de nuestra Presidencia irrumpía con fuerza por todo el planeta la pandemia del coronavirus y como no podía ser de otro modo reorientamos con firmeza y convicción todos nuestros esfuerzos y liderazgo de la conferencia a la lucha de la crisis sanitaria y sus efectos derivados”, señaló Espot.

El seno del encuentro semipresencial (fundamentalmente telemático) se ha intentado aprovechar para lograr consensos entre los presidentes y jefes de Estado de los 22 países que conforman el espectro iberoamericano: Andorra,

Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay Venezuela.

Para Espot, hoy más que nunca, es imprescindible “no dejar a nadie atrás” sellando acuerdos para superar las consecuencias del Covid-19 siempre bajo criterios de responsabilidad medioambiental y teniendo en cuenta el bienestar de todos.

“Sobre todo respetando la diversidad de los 22 países iberoamericanos, por eso es necesario estos espacios de diálogo y de cooperación entre la sociedad civil, los gobiernos y las empresas; los retos de la región hay que encontrar las soluciones adecuadas para paliar el impacto de la pandemia y a la vez diseñar la recuperación económica y social de Iberoamérica apostando por la agenda medioambiental, la innovación y la agenda sostenible”, reflexionó el jefe de gobierno de Andorra.

La región más transparente, como la calificó el escritor Carlos Fuentes, figura severamente sacudida por el impacto en seco de la pandemia en economías con patologías previas y con sus propias complejidades que, ante la emergencia sanitaria y el daño colateral en el PIB, padecen una vorágine preocupante.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima en 3.3% la contracción del PIB global en 2020; por su parte, España Exportación e Inversiones(ICEX) señala que el PIB en su conjunto de América Latina se desplomó un -7.4% que el propio FMI cifra sobre del -7 por ciento.

Pero tampoco, España, Andorra y Portugal han evitado el golpe mayúsculo; los otros tres socios que conforman el espectro iberoamericano están duramente cimbrados por los constantes confinamientos, cuarentenas, toques de queda y múltiples restricciones a la movilidad que, ante una franca dependencia hacia el turismo internacional, tienen su propia debacle.

Prácticamente el espectro Iberoamericano llega magullado por el coronavirus, lamiéndose los arañazos y buscando el cauce más certero para que el rebote natural esperado este 2021, no decaiga nuevamente en 2022 y abra otra recesión larga como la experimentada desde 2008 y que, en los países europeos duró una década.

¿Cómo llegan a este encuentro semipresencial? Andorra con una caída estimada del -12% en su PIB; con España más o menos en la misma sintonía con una contracción del -11% y Portugal con un retroceso del -7.6% en 2020.

De América Latina, las dos grandes economías de la región, también han padecido lo suyo: Brasil con una contracción estimada de -4.1% en 2020 y México con un PIB de -8.2 por ciento.

Pero hay otros países igualmente muy afectados como son: Perú con una caída del -11.1%; seguido de Argentina, con un PIB de -10%; otra economía relevante para la región como Colombia se contrajo -6.8% y Chile un -5.8 por ciento.

Nunca habían llegado tan destrozados a una reunión en la que el 95% de los dignatarios se han conectado de forma virtual, no han coincidido entre sí, sin un tête à tête en los pasillos, ni salutaciones cordiales, abrazos fundidos… verse a la cara y extenderse esas salamerosas invitaciones de visitas de Estado que un mandatario hace a otro para estrechar lazos.

Todo permanece en una fría pantalla con un breve discurso por participante y al fondo la montaña nevada de Soldeu con los esquiadores ajenos a todo lo que allí se discute.

Como ajenos son los países a los problemas de los demás porque el mayor desafío en este instante es controlar y vencer al coronavirus y para eso necesitan vacunas.

Iberoamérica no va a tiempo con el tema de las inmunizaciones: Brasil es hoy por hoy el gran foco de la región, muchas veces señalado por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) de descontrol y por ser emisor del virus; la recuperación de su PIB en buena medida pende de las capacidades de maniobra de su presidente, Jair Bolsonaro, cuestionado por sus métodos tanto dentro como fuera de su país.

En Iberoamérica, según el número de fallecidos preliminares que cada país reporta y la Universidad John Hopkins, se contabilizan 923 mil 669 muertos por coronavirus y varios países iberoamericanos lamentablemente lideran el ranking de decesos a nivel global: Brasil ocupa el segundo sitio después de Estados Unidos, con 358 mil 425 fallecidos; le sigue México, con 210 mil 282 fallecidos; en décimo sitio está España con 76 mil 625 muertos por Covid-19 inmediatamente después le sigue Colombia con 66 mil 480 y en lugar decimocuarto figura Argentina con 58 mil 174 defunciones.

Hablar de futuro y de estrategias implica una acción coordinada en pro de la cooperación por las vacunas; y el rezago es considerable tanto en América Latina como en España, Portugal y Andorra.

Tedros Adhanom, titular de la OMS, viene denunciando que diez países acaparan el 75% de las vacunas anticovid, hay países en África, en Asia y también en América Latina que no han recibido nada.

Según los datos proporcionados por el organismo, hasta mediados del mes de abril, se habrían suministrado 600 millones de dosis de vacunas para una población mundial de 7 mil 700 millones de personas.

Mientras España, Portugal y Andorra han suministrado viales anticovid al 4% de su población, en América Latina hay naciones como Nicaragua, Honduras y Cuba que no han recibido ninguna; precisamente Cuba está a punto de tener su propio suero con dos distintas patentes una llamada Soberana 02 y la otra Abdala.

Algunos más han inyectado poquitas como Paraguay, Ecuador y El Salvador; en total, en América Latina y el Caribe, se han aplicado 37 millones de viales y de éstos, el 87% han sido suministrados a Brasil (15 millones); le sigue Chile (8.6 millones) y México y Argentina (cada uno con 4 millones).

Propuestas de la Cumbre Iberoamericana

La ausencia de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, en la Cumbre Iberoamericana se anticipaba desde hace tiempo; en el caso de México, el canciller Marcelo Ebrard ha sido designado por el mandatario Andrés Manuel López Obrador para representarlo en dicho evento.

Si bien varios han sido los acuerdos presentados durante la Cumbre y en el marco previo, cuatro son de especial envergadura: 1) La firma el día 20 de abril, del Tratado Internacional de Pandemias con la participación virtual del presidente de Francia, Emmanuel Macron y del impulsor de esta idea, Charles Michel, presidente del Consejo Europeo; 2) la firma de un acuerdo para solicitar el acceso universal a las vacunas anticovid; 3) la creación de un Observatorio Epidemiológico Latinoamericano una proposición de la Secretaría General Iberoamericana; y 4) la puesta en vigor de un convenio marco para la circulación del talento en la región.

La preocupación de América Latina y el Caribe pasa por resolver lo más pronto posible el tema del acceso a las vacunas y para ello piden la liberalización de las patentes para acelerar la producción de los sueros y avanzar con el cometido de las inmunizaciones.

Además, el Tratado Internacional de Pandemias marca un hito porque la intención es que quede suscrito por todos los países bajo la vigilancia de la OMS y de la ONU con la finalidad de prevenir y preparar la reacción del mundo ante una nueva pandemia y hacerlo de manera coordinada aprendiendo de los errores actuales.