-Hay riesgo de más incendios por el fuerte calor.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El director de protección civil, Omar Enríquez, mencionó que el centro de acopio provisional ubicado en 15 de septiembre y Reynosa, en donde hay cerca de 400 toneladas de ramas secas y restos de árboles que se ‘quemaron’ por efecto de la helada de febrero de este año y de la tromba del 17 de mayo, será eliminado y los restos enviados a otro lugar más lejano para prevenir posibles incendios.
Asimismo, el funcionario hizo un balance de los daños ocasionados por la tromba del 17 de mayo en todas las áreas de la ciudad, y dijo que las acciones que se realizaron para recuperar la normalidad se llevaron a cabo durante más de una semana de trabajo, y que además de visitar las áreas dañadas se preguntó de las necesidades de las familias afectadas para ser atendidas.
Comentó sobre la gran cantidad de incendios que se han presentado, motivados por el fuerte calor que se siente en la ciudad, y de ello dijo que “tenemos las habilidades para resolverlos, y en casas habitación solo se han presentado connatos, y vemos que las familias responden a una situación de emergencia porque nos llaman de inmediato, y llegamos”, explicó.
Pero mencionó que lo que más abunda son los incendios en zacatales, algo que dijo le preocupa porque el calor es cada vez más intenso y puede ocasionar incendios imprevisibles en áreas más cercanas a la ciudad debido a lo que se conoce como efecto lupa, que consiste en que algunas botellas sirvan como lupas con el sol, y ello provoque incendios, sobre todo en pastizales y casas abandonadas.
Además, mencionó que los incendios se pueden provocar de manera instantánea debido a la gran cantidad de árboles que están secos debido a la helada que en febrero arrasó con muchos en casi toda la ciudad.
“Hay mucho riesgo en las casas o en la calle por esta situación, sobre todo en los lugares donde la gente va y amontona todo lo que quedó de la tormenta, y no solo ramas sino también escombro, y servicios públicos primarios hace lo que puede en estar recuperando rodo ese material y llevarlo al centro de acopio, lugar que ya se está tratando de liberar para llevarnos todo lo que ahí está a otros lugares”, explicó.
Ello será para evitar que las 400 toneladas de ramas secas que se encuentran en dicho centro de acopio ubicado en las calles 15 de septiembre y Reynosa, no vaya a ser objeto de un incendio, como ya ocurrió cuando la cantidad era menor t las ramas no estaban tan secas como ahora.
“Esa área está muy expuesta y mandamos unidades para que revisen que todo se encuentre bien, a fin de evitar un siniestro, porque tenemos que eliminar todo lo que se encuentra ahí acumulado, y no solo en el centro de acopio sino en los distintos lugares de la ciudad en donde aún hay ramas tiradas en las calles”, explicó.


