Cd, Victoria, Tamaulipas.- Rodolfo González Valderrama, aspirante a Gobernador de Tamaulipas por MORENA señala que todos en el Movimiento tienen el derecho de decir “yo aspiro” pero ese derecho viene acompañado de una obligación: “que en cuanto se tome la decisión, todos debemos jalar juntos, unidos”.
González Valderrama comenta que “no es nada más querer ser, todos queremos ser, lo importante es pasar del querer ser al poder hacer”
Sobre el sustento de sus pretenciones de ser gobernador de la entidad, marca que es para transformar el estado:
” Traer a Tamaulipas todos los beneficios sociales que está impulsando el presidente Andrés Manuel López Obrador con la Cuarta Transformación. Además también es importante el deseo del cambio de la población; hay capital humano, se requiere un buen gobierno que no robe, que no mienta y que no traicione a los tamaulipecos y mexicanos”.
Menciona que en la historia de Tamaulipas, se han tenido gobernantes que estaban tan arraigados en el estado que no pudieron gobernar sin esas raíces que los llevaron al poder, sus prácticas resultaron dañinas y a causa de ello muchos se encuentran en la cárcel o bajo procesos judiciales.
Al director general de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, en su visita por Tamaulipas habla de sus fortalezas y debilidades para ser el próximo gobernador de Tamaulipas por Morena, “soy fundador del Movimiento en Tamaulipas, he estado desde el 2014 haciendo trabajo de base, te puedo decir también que tengo muy claro el proyecto de lo que quiere el presidente, la cuarta transformación para Tamaulipas.
Y resume: lo primero que hay que hacer, es combatir la corrupción, separar al poder político del poder económico, renunciar a la intención de querer utilizar el presupuesto para fines personales, para un grupo político, o un grupo económico y beneficiarse de ello.
El oriundo de Tampico refiere que conoce y tiene propuestas concretas en los temas de la seguridad, educación, la promoción económica, de la generación de empleo, “mi fortaleza es que estoy preparado, para gobernar Tamaulipas: he tenido una carrera en el servicio público y he pasado todas las pruebas de transparencia y rendición de cuentas”.
Respecto a las debilidades subraya:
“Eso que se ve como una debilidad de Tamaulipas, desde otro punto de vista, desde otra latitud se vería como una virtud” y alude a Jesús Reyes Heroles, del arraigo “no es nada más el traer la tierra en la suela de los zapatos; el arraigo es un asunto más efectivo, más de corazón y de capacidad y de afectos”.
Y en Tamaulipas, el arraigo ha sido sinónimo de complicidad con los grupos de poder locales, “están tan arraigados que no pueden gobernar y luego terminan arraigados judicialmente”, subraya.
Respecto al próximo gobernador se requiere que tenga un trato y vínculo directo con la federación, que pueda alcanzar acuerdos y que tenga claro hacia donde debe ir el estado, porque al final de cuentas quienes hemos perdido ante la falta de consensos somos las y los tamaulipecos”.
