Así mismo, se destaca que solo entre 2018 y 2020, se cometieron más de 150 feminicidios de niñas en todo el país. Las estadísticas ubican a nuestro país por encima de la tasa media mundial de 1.1 asesinatos de mujeres menores de 18 años por cada 100,000, dejándolo para el año de 2017 con una tasa de 1.7 defunciones femeninas con presunción de homicidio de menores de 18 años por cada 100,000.
En iniciativa presentada por Diputados locales, se expone que en cuanto a Tamaulipas, solo al 2020 tenía un registro de 62 víctimas niñas en un periodo de 10 años, lo que exige que las autoridades apliquen esquemas para reducir estos crímenes, que laceran a las familias y la sociedad en general.
Lo anterior se agrava cuando se trata de niñas, doblemente vulnerables puesto que los asesinatos de menores de 14 años de edad son resultado de la explotación sexual, laboral y de la violencia familiar, y sin embargo, esta realidad se disimula en el Estado no solo porque en general la Fiscalía elude la clasificación de feminicidio por actos en que las víctimas son mujeres, sino además porque la legislación no tipifica el feminicidio infantil, lo que vuelve a las niñas invisibles en las estadísticas, al calificar la privación de la vida, llevada a cabo en cualquier circunstancia, como simple homicidio.
En este contexto, la Fiscalía General de Justicia, reporta una condena de 30 años de cárcel le fue impuesta a un padre de familia por haber asesinado a golpes a su hijo de 9 años de edad porque estaba poseído por el demonio.
Se trata de Ausencio “B” en complicidad de su hija Raquel Yamileth “B” con golpes privaron de su vida a su hijo en un ritual para sacarle el diablo que lo tenía poseído.
Así mismo se dicto sentencia de 12 años de prisión contra Raquel Yamileth “B”, por el delito de Homicidio simple intencional.
La autoridad judicial estableció que Ausencio “B” y Raquel Yamileth “B” deberán de pagar una multa de 126 mil 837.84 pesos por concepto de reparación del daño, a favor de la madre de la víctima.
