“Fue una experiencia extraordinaria, con la alegría de encontrar una iglesia creciente en Kenia”: Obispo de Tampico

-A su llegada esta tarde al aeropuerto de esta ciudad, expresó que viene renovado y fortalecido

Tampico, Tamaulipas.-Como una experiencia extraordinaria, calificó el Obispo de la Diócesis de Tampico, José Armando Álvarez Cano, su viaje a Kenia, Africa, afirmando: “Me quedó con la alegría de una iglesia creciente”, a su llegada esta tarde al Aeropuerto Internacional de esta ciudad, “General Francisco Javier Mina”.

Como encargado cargado a nivel de los obispos de animar a los misioneros acudió a acompañar a misioneros mexicanos que se encuentran en Kenia, específicamente con las culturas Masái, con quienes estuvo tres semanas, entre Kenia y Tanzania, en esta última en una sola comunidad.

“Primero, que allá hay un cuidado exagerado del coronavirus, me admiró, estando en comunidades tan lejanas, apartadas, pobres y todos los niños, toda la gente, por eso en dos años ha tenido unas 3500 muertes a comparación de las nuestras que realmente ha sido una tragedia tan grande”.

Dijo que viajó con todos los protocolos de bioseguridad por la pandemia del COVID-19:“En el mundo entero siguen todos los protocolos de bioseguridad, en Europa que también tienen índices bajos, no se puede uno quitar y están cuidando los aviones allá mismo en Kenia un cuidado exagerado, pero es donde ha traído pocas muertes, y no hay que bajar la guardia tampoco el mundo entero está en ese sentido de seguirse cuidando”.

“Esta fue una experiencia extraordinaria, vengo de Kenia y Tanzania, estuve 3 semanas, acompañando a los misioneros de esos rumbos y tuve la agradable noticia de encontrarse un matrimonio de Tampico viviendo en Kenia, la familia Rodríguez, a quien le dio mucho gusto saludar.

“Ha sido una experiencia realmente buena, como obispo soy el encargado de las Misiones y me toca acompañar, animar, y estar con los misioneros en ese campo, por lo que para mí una experiencia extraordinaria”.

Indicó que estuvo con las tribus Masai, que son las tribus que ellos acompañan como misioneros y realizó unos sacramentos, cerca de 20 matrimonios, 300 confirmaciones, y participó en sus fiestas, que son algo muy propio en esa región, en donde se encuentran todo tipo de animales salvajes.

“Me tocó ver con los padres, en sus comunidades, una experiencia fuera de lo común, de lo normal que nosotros realizamos”.

Manifestó que dentro de la Iglesia tienen la celebración del Domun, que es el domingo mundial de las Misiones que es el 24 de octubre, y tuvo la oportunidad de animar desde allá con videos y mensajes, propiamente desde las tierras de misiones estos acontecimientos importantes dentro de la iglesia.

Agregó que se encontró también con un país muy vivo que es Kenia, con un desarrollo extraordinario en crecimiento, igual que nuestro país muchas diferencias entre gente rica y gente pobre.

“Pero es una experiencia extraordinaria que me tocó vivir. Es la primera vez que voy para el Continente Africano, me quedó con la alegría de una iglesia creciente, de un mundo totalmente distinto, con una belleza cultural extraordinaria, con una gente acogedora y cariñosa, que es la gente pequeña, y me quedó con la alegría de acompañar a paisanos nuestros que están tan lejanos y que están trabajando y luchando, esforzándose cada día”.

Expresó que sus planes son terminar el año en Tampico, con la celebración del Día de los Muertos, Navidad y Año Nuevo, pues el año antepasado le tocó ir a Perú con estas mismas misiones en la parte de la Amazonas, ahora a África y tratará de seguir cumpliendo esa encomienda que tienen a nivel de obispo.

“Yo creo que nos unimos en una misma fe, cuando uno llega a esos países, aunque la lengua es totalmente distinta; sin embargo, palpita en la misma calidad de la misma fe y confianza en Dios que hay, un saludo para todos y creo que podremos compartir alguna experiencia después mucho más amplía, de esta ida a África, yo creo que todos estamos en esta mismo tono de seguir caminando”.

Refirió que desafortunadamente cuando se fue a África murió uno de los sacerdotes, el padre Alfonso Romero, y no le tocó acompañarlo, pero la Diócesis sigue caminando y en los próximos días vienen cambios sacerdotales en comunidades y parroquias.

“Llegamos renovados y con entusiasmo con una experiencia tan distinta que me ha fortalecido, y ayudado en todo”.