-Personas, empresas y asociaciones les llevan regalos.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Este año, los 25 niños del Ejército de Salvación festejarán la Nochebuena y la Navidad de manera presencial y con muchos regalos, porque algunos grupos, asociaciones y familias que el año pasado no acudieron de manera presencial, ahora lo están haciendo para ofrecerles a los niños momentos de alegría, debido a que provienen de familias desintegradas.
La capitana de este lugar, Miriam Tabares, dijo que el año pasado no hubo una convivencia personalizada con los niños, ya que todo era a distancia, “pero este año se ha normalizado un poco, aunque seguimos con el protocolo de salud en todo momento, pero ya hay convivencia de las personas que nos apoyan, con los niños, y más que el regalo, convivir con otras personas es lo que hace felices a los niños”, explicó Miriam.
En este lugar hay niños que van a la primaria, otros a la secundaria, y algunos ya están en la preparatoria, y son los que más ayudan con las tereas cotidianas,. “y la convivencia de las personas con los niños es lo que marca la diferencia, y este año ya pudimos a cercarnos más a lo que se vivía antes de la pandemia”, explicó.
La entrevista se hizo cuando los niños estaban en un festejo que les ofreció una empresa refresquera, y fue justo cuando abrían algunos regalos, y entre risas, juegos y gritos de estos pequeños, dijo Miriam que del total solo seis son niñas.
Y aunque 5 estudian la preparatoria y otros cinco la secundaria, el programa de este lugar se enfoca más hacia niños y niñas en edad de primaria, “y para no hacer a un lado a los de prepa y secundaria, continúan con nosotros como voluntarios.
“Para nosotros es de mucha bendición a pesar de que ya no están aquí, pero quieren seguir apoyando y dar un poco de lo que recibieron durante tantos años”, señaló.
El lugar es ya insuficiente para dar cabida y atención a tantos niños, pero la alegría de haber recibido regalos hizo que corrieran por todo el inmueble sin soltar sus juguetes, y sin tomar atención al reportero que tomaba gráficas de sus juegos infantiles.
Todos los niños ingresan los domingos por la tarde al inmueble, y una vez adentro permanecen allí toda la semana, en donde comen, duermen y se visten de lo que es donado, además de recibir la educación básica.
Pero no todo es así, ya que además se les enseña a tocar guitarra, clases de inglés, de valores, manualidades, y actividades como fabricación de disfraces con cartón, actividades que realizan hasta los viernes por las tardes, cuando se les permite reunirse con sus familiares en sus hogares.


