Crecimiento condicionado

De acuerdo con los pronósticos de los principales organismos internacionales, el crecimiento mundial en 2022 será menor que el alcanzado el año pasado.

            Si en 2021,  el PIB global tuvo estimaciones superiores al 5.9% (estamos a la espera de conocer los datos definitivos) para este año el consenso es muy parecido entre las proyecciones de la OCDE (4.5%), del FMI (4.9%) y del Banco Mundial (4.3%).

            Hay muchos pendientes para que la economía vuelva a carburar como lo hacía antes de la pandemia: sigue sin restituirse totalmente las cadenas de suministro en varias materias primas no solo necesarias para el sector primario de la producción  igualmente hay bienes intermedios que no están llegando con la celeridad acostumbrada afectando a sectores torales como la industria automotriz.

             A su vez  el mercado laboral no termina de recuperar del todo los niveles de empleo y de ocupación prepandemia, la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  estima la destrucción de empleos cercana a los 125 millones de puestos de trabajo perdidos.

            La OIT indica que es imprescindible estimular la economía y el empleo a través de una política fiscal  activa, de una política monetaria flexible y de conceder préstamos y ayuda financiera a sectores específicos en el que incluye al sector salud. Para el organismo es necesario fortalecer  la capacidad y la resiliencia de las organizaciones de empleadores y de trabajadores.

            El rebote en uve del año pasado pasa a una etapa en  que la economía buscará crecimientos más estables, para ello necesita superar la fase pandémica y restablecer  las cadenas de suministro.

Ni China se librará de la desaceleración, el gigante asiático requiere crecimientos por arriba del 8% para sostener su expansión económica. Dentro del espectro global, solo India tiene la previsión de lograr un PIB que podría oscilar entre un 7.5% estimado por el Banco Mundial o bien un 8.5% según apunta el FMI. Para China, en cambio, se avizora un PIB entre el 5.1% según la OCDE y el 5.6%, de acuerdo con el FMI.

            El desempeño estadounidense tiene los pronósticos más discordantes mucho depende del efecto inmediato que surtan los planes de estímulos y de infraestructura por 1.2 billones de dólares y del resultado de las elecciones legislativas que pondrán a prueba al Partido Demócrata, del presidente Joe Biden, que cumplirá su primer año en el gobierno con un marcado desgaste político, electoral y físico.

            Los augurios para la economía norteamericana  oscilan desde un 3.7% previsto por la OCDE, un 4.2% por el Banco Mundial hasta  un 5.2% del FMI. Habrá una especial atención a los movimientos en las tasas de interés de la Reserva Federal.

            Para México, las expectativas de crecimiento  parten de  un 3% por el Banco Mundial o bien un 3.3% según la OCDE hasta un 4%, en los números del FMI y la CEPAL que es un organismo regional lo ubica en 3.2% casi la mitad del PIB de 2021. El país azteca tendrá elecciones para varias gubernaturas en seis estados: Aguascalientes, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas.

A COLACIÓN

            Cada día que pasa los vivimos al vilo de los acontecimientos alrededor de la pandemia, hace unos días escuché a otra analista recomendar lo mismo que yo escribí aquí: tomar decisiones de muy corto plazo para no llevarse un disgusto.

            Lo que en varios países está moviéndose de forma interesante es el sector inmobiliario que está siendo fiel reflejo de las motivaciones de las personas y de sus familias.

            Al menos en Europa, en los países en los que se vivió un férreo confinamiento de varios meses, se quedó la sensación de huir un poco de las grandes urbes en busca de un panorama más verde.

            En particular, las costas de varias ciudades experimentan un auge inmobiliario considerable no solo por inversores que buscan valores refugio sino también por vendedores y compradores que están dejando sus viviendas en busca de nuevos requerimientos como tener, por ejemplo, más ventanas o hasta una terraza.

            El mercado  está moviéndose de forma interesante por esos desplazamientos humanos. Otros sectores están más cautos sobre todo el del turismo que tiene una inmensa presión encima con los contagios, los pasaportes covid y los brotes que dan al trasto con cientos de cancelaciones; y tampoco podemos obviar que la industria automotriz vive igualmente sus horas más bajas afectada por la falta de chips y de componentes que han terminado encareciendo los vehículos. Todos deseamos que este sea un mejor año, ojalá y los sectores torales para la economía encuentren pronto una base de estabilidad en su crecimiento.