Guerra y gobierno incrementa el precio de la tortilla

Tampico, Tamps.-“Los más afectados por el aumento en los fertilizantes son los pequeños propietarios, en el Bajío han disminuido la superficie sembrada ante la incertidumbre de los precios en que venderán sus cosechas, y porque estiman que ni el gobierno ni los cotos de producción les garantizan los rendimientos necesarios”.

Es lo que ha dicho a la revista Proceso el presidente de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos, Luis González Cepeda, mientras que productores mexiquenses anuncian que la guerra entre Rusia y Ucrania hace inminente el riesgo de que el maíz eleve su precio por “las nubes” y afecte con ello al costo de la tortilla.

Esto último, debido al cierre de los puertos marítimos de Ucrania, que es el cuarto exportador mundial de maíz y el quinto productor del grano en todo el mundo, y el efecto de la invasión rusa y el bloqueo de sus exportaciones ya se vio en la última semana de febrero, cuando la tonelada de maíz amarillo subió un 4.5 por ciento, pese a que ya de por sí el segundo mes del año su incremento había sido del 6.7 por ciento respecto al primero.

Con todo, los industriales de la tortilla han aguantado ya factores adversos derivados de los vaivenes de la economía interna, como el aumento considerable al salario mínimo, que han aplicado a sus trabajadores, y la elevación constante del precio de hidrocarburos como el diésel, en cuanto a transportación de la materia prima se refiere, y el gas, con el que funcionan los calentadores de las máquinas para hacer tortillas.

Como si fuera poco, consultores expertos en economía de este país y el extranjero prevén que la tasa inflacionaria en 2022 será superior a la pronosticada, ya que podría pasar de 4.27, que era lo estimado, a 4.68 como promedio anual, y el INEGI señala que el gas licuado de petróleo es uno de los dos productos que más subieron y afectaron en mayor medida al Índice Nacional de Precios al Consumidor, en la primera mitad de febrero.

Pero la tendencia a la alza en el precio de los insumos para el sector tortillero se hace también inminente por las sanciones internacionales a Rusia, de donde proviene casi el 30 por ciento de la importación nacional de fertilizantes, refiere el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador minimiza el conflicto bélico y su impacto en la economía de México, señalan, por su parte, los fabricantes de fertilizantes y la asociación protectora de cultivos.

Dichas organizaciones acusan a la administración federal de subestimar los efectos de la guerra en el mercado interno, y de carecer de la capacidad para impulsar al sector de los fertilizantes, de modo que se garantice una producción suficiente como para satisfacer la demanda nacional, y que así se disminuya la dependencia del exterior.

Ante tal serie de factores, el ramo de la industria de la tortilla, como lo han hecho ya otros sectores productivos del país aún antes del conflicto bélico, se verá obligado a subir el precio del kilogramo de su producto en la región, aunque los industriales están luchando para que el incremento no sea superior a un peso.