Es de mencionar que por ley se verifica que las empresas cumplan con los protocolos de prevención y atención de acoso y hostigamiento sexual, de acuerdo a la aprobación de una iniciativa aprobada en el Congreso local, en donde se especifica que hay antecedentes que el 26.6% de mujeres que trabajan han experimentado algún acto violento en su ámbito laboral.
Los principales agresores fueron en mayor medida compañeros de trabajo, o sea lo que es el acoso sexual laboral con 35.2 seguidos por los superiores jerárquicos, lo que es el hostigamiento sexual laboral con un 19.3%.
De acuerdo a los datos de la última encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones de los hogares, revelo que el 79.1% de la violencia ejercida contra las mujeres en el ámbito laboral ocurre principalmente en las instalaciones de trabajo y en menor medida en las intermediaciones.
Ante una situación casi generalizada como las que arrojan las referidas cifras con frecuencia las mujeres optan por abandonar el puesto de trabajo, ello se confirma con datos de la encuesta nacional de ocupación y empleo que muestra que el porcentaje de personas cuyo motivo principal para separarse del trabajo fue el acoso o falta de respeto sea incrementado en un 70% en los últimos años, lo cual evidencia una atmósfera hostil.
Se menciona que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social emitió el modelo de protocolo para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral en los centros de trabajo.
Con ello se busca promover ambientes laborales en los que las personas puedan ejercer su derecho a un trabajo digno, dicho instrumento permite atender casos de acoso laboral, acoso sexual y hostigamiento sexual en centros de trabajo.
Se hace alusión en la iniciativa consultada que anteriormente la implementación de este protocolo era opcional, sin embargo con la reforma a la Ley Federal del Trabajo del 1o de mayo de 2019 se incorporó la fracción XXXI al artículo 132 estableciendo el protocolo dentro de las obligaciones patronales.
