Pregunta: ¿Quién es el bueno?

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En temas universitarios solo debieran ser de interés para los de casa, aunque la realidad dice hay relación con la clase política del estado. No de la propia Casa Máxima de Estudios de Tamaulipas, porque la mayor parte de la comunidad universitaria son más dedicados a la docencia, la investigación y difusión de las actividades que ahí se generan. Aunque hay inquietud.

Incluso gente de la pluma y el micrófono busca congraciarse tanto con los funcionarios que describe una universidad de otros tiempos, cuando los ‘líderes’ tenían todo tipo de control en la Autónoma de Tamaulipas.

Hay quien ha escrito y difundido en redes sociales y en espacios de la prensa local, sobre el cambio de rector, sin considerar que los estatutos universitarios señalan cuatro años de gestión, con posibilidades de una reelección -que por cierto no se ha dado en todos los casos-.

Incluso recién se llegó a publicar que el CP Guillermo Mendoza Cavazos, rector de la UAT, sería relevado. La realidad es muy distinta, pues sigue trabajado por la UAT, presidiendo recientemente la reunión del Colegio de Directores en la Prepa Mante, acompañándolo la Mtra. María del Pilar Garza Aguilar, directora del plantel, con temas sobre proyectos estratégicos en la academia, el desarrollo de los docentes, la gestión de servicios escolares, etc.

Con el título de Es Edy, un periodista con amplia trayectoria en el medio, sin tener en cuenta la evolución de esta casa de estudios de Tamaulipas, señala otros tiempos dando a entender que continúan experiencias que no se pueden negar, pero que no fueron propias de una facultad o escuela, sino en aquellas donde había conflictos.

El protagonismo de quedar bien con un candidato, deja entrever que es el ‘iluminado’ el escogido por las autoridades políticas del momento y que pondrá en su sitio a la Facultad que pronto estará en el proceso de elegir director.

Según los estatutos universitarios, el Consejo Técnico de la Facultad… -no todas unidades académicas- debe ser presidido por la dirección, con asistencia del secretario académico, los consejeros profesores y estudiantes de cada licenciatura y postgrado que ahí se imparten; ahí diseñan la convocatoria y eligen a los miembros del Colegio Electoral.

Según la norma universitaria, debe la convocatoria señalar los requisitos, tiempos de registro, propaganda, elección y tiempo para difundir los resultados, amén de especificar la entrega recepción y toma de posesión.

Los nombres que se han manejado para ocupar la dirección de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales Victoria son, en riguroso orden alfabético: Berlanga Gilberto, Garza Guerra Ma. Taydé; Hernández Ma. de Jesús; Izaguirre Treviño Eddy; Manzano Cecilia; Villanueva Mendoza Armando.

De los seis aspirantes, cuatro tienen el título de doctor, y según la información registrada, por lo menos la mitad tienen publicados textos académicos y el mismo número investigaciones académicas. Amén de los cargos públicos que han desempeñado en épocas recientes y más allá.

Los votantes de la Facultad de Derecho Victoria de la UAT, suman cerca de tres mil

universitarios entre estudiantes y docentes de licenciatura y postgrado, que quizá estén cansados de la ‘guerra sucia’ desatada -sobre todo en las redes sociales hablan de imposiciones y no han faltado los maestros que intentan persuadir en el voto de los universitarios.

NOTA FINAL Cierro esta columna, con la denuncia de los ‘Viejitos’, integrantes de la Tercera Edad, Miembros de la Edad de Oro, los Becados del Gobierno por ser mayores de 68 años de edad, etc.

Los beneficiados por las ¿becas? de la secretaría de Bienestar que, pese a las filas tan largas en los DOS únicos Bancos de Bienestar, para cobrar su pensión presidencial, hasta el cierre de esta columna, siguen sin poder hacerlo.

El martes por la noche, los guardias nocturnos de la institución bancaria, ubicada en el 9 Guerrero y Bravo, informaron que no funcionaba el único cajero porque tenía atorada dos tarjetas.

El día siguiente, miércoles, a las 7 de la mañana, pasando por el Eje Vial Lázaro Cárdenas, sucursal del Banco del gobierno federal, había por lo menos 3 personas de aspecto pensionista, que se mal expresaban de que era imposible sacar dinero del cajero.

Don José, un hombre de aproximadamente 80 años de edad y conocido por la práctica de la caminata, decía que ya había estado en cajeros ajenos al Banco de Bienestar, y pese a que le cobraron comisión por la consulta y el retiro, aparecía un aviso de no poder atender la solicitud, devolvía la tarjeta.

Este columnista opina que, aunque aparece el depósito en número, ningún banco hace efectivo la acción de retiro. ¿Qué pasó? Nadie sabe, porque nadie informa.