Se va 2022

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Desde este espacio.
En este importante medio de comunicación, pienso es muy común al final del año, que mucha gente nos emocione por la oportunidad re empezar proyectos, ideas… propósitos hechos año con año en estas mismas fechas y el nacimiento de nuevos comienzos que, muy probablemente lleguen a las intenciones y se almacenen en la bodega de pendientes.
Aún sin evaluar lo que vivimos durante el año que termina, tenemos los motivos, las razones por la que todos, sin excepción creo, esperamos con muy buenas expectativas las ansias la nochevieja, porque sin que suene a eslogan político, llegará un nuevo amanecer y con ello, nuevas esperanzas.
Dar la bienvenida a un año nuevo siempre es un momento para celebrar, por todas las experiencias -buenas y malas- que hayamos tenido, pero también por todos los sueños, anhelos, ilusiones y planes que surgen a lo largo del año a punto de nacer.
El estadounidense-inglés destacado poeta, Thomas Stearns Eliot, representó la poesía inglesa del siglo XX, y según José María Valverde, es la figura central de la vida poética de un país que lo albergó.
T.S. Eliot es el autor de la frase “Cada momento es un nuevo comienzo” que es una filosofía de vida como símbolo de un renacer, una reintegración, que intenta poner algún orden en el creciente caos aplicando a mitologías y formas heredadas del pasado.
“El día de Año Nuevo es el cumpleaños de todo hombre” Me parece es la fiesta anhelada por el optimista, según el inglés Charles Lambert, involucrado en una sociedad de poesía fundada por John Wilkinson y Charlie Bulbeck.
Seguramente usted y yo conocemos frases que nos invitan a la reflexión muy interna sobre el nacimiento de un nuevo año, como aquella del mexicano, Jorge R. Merchant que dejó para la posteridad: “Deja que los fracasos del año pasado sean tu mejor guía en el Año Nuevo.”
Tal vez la idea del hidalguense de Carlos Daniel Moreno, que publicó “Brindemos por un nuevo año y por otra oportunidad de hacerlo bien…” está basada en la esperanza de un revivir.
Me parece que todos, sin excepción debemos aprende del ayer, de vivir el hoy, para esperar un nuevo mañana, así que podemos interpretar el que asimilemos la experiencia en todos los sentidos, analicemos y planeemos el amanecer.
Decirle adiós al 2022 es una muy frase hecha y hasta quizá poco reflexiva, porque debemos considerar, pobres, ricos, clasemedieros… Ancianos, maduros, jóvenes… Mujeres, hombres y los demás… con o sin profesión, de cualquier lugar del país o del extranjero… este 2023 se abren nuevas oportunidades y debemos aprovechar lo que tenemos y lo que podemos adquirir.
En el campo de la política y sus actores, sobre todo, como únicos responsables del bienestar social, no es malo. Lo pésimo es quedarnos sin hacer nada dejarles todo a ellos y este 2023 debemos tener las agallas, la valentía para analizar la forma de tener lo que aspiramos.
Incontable número de mexicanos, son amantes de la expresión “…es el gobierno responsable de todo lo que nos sucede…” aunque también nosotros, con el silencio, nos convertimos en cómplices de los pésimos funcionarios -de los tres niveles- que hacen mal papel.
Por ello los pensamientos “Deja que los fracasos del año pasado sean tu mejor guía en el Año Nuevo …Cada momento es un nuevo comienzo …El día de Año Nuevo es el cumpleaños de todo hombre …Brindemos por un nuevo año y por otra oportunidad de hacerlo bien…” ​deben estar presentes en cada uno de los lectores.
Finalmente, cierro este espacio con la idea central de que 2022, ha sido productivo en satisfacciones y que para 2023 hay más por venir para todos, no solo para unos cuantos.
Un abrazo aspiracionista para mis editores.