En un intento por conocer, indagué que el título de hoy es un vocablo llegado de Francia a nuestro idioma. La palabra ‘file’ en aquél idioma europeo quedó al Castellano como ‘fila’, denominando así a una serie ordenada de personas o elementos que se disponen en línea. También popularmente le llamamos ‘cola’.
Incluso con el uso de la opción, a manera de sinónimo de fila, muchos chascarrillos han surgido y desde luego no faltan los seguidores de la VP (vela perpetua) que sancionan esta palabrita inofensiva.
Volviendo al concepto de fila, desconozco si el orden del que se habla se respete en otros países. En el nuestro es muy frecuente que las filas se alteren de una u otra forma, puesto que podemos encontrarnos a los que se ‘encuentran a un conocido’ y más tarde ya forman parte de la fila, lastimando el derecho de los demás.
Hemos sido testigos -en infinidad de ocasiones- cuando ‘apartan el lugar’ en la fila; No ha faltado el intentar cuidar el orden de la fila cuando tienden una cuerda y atan un banco o una silla para evitar que ‘los colados’ interfieran en el orden regular.
Una de las sesudas estrategias que se multiplicaron con motivo de la Pandemia y, sobre todo en las instituciones, ¿fue o es? el reparto de fichas que se entregan a los primeros que están formados en las filas y el número de ellas es -hasta la fecha- de acuerdo a la capacidad de atención al público.
Desde luego la tecnología en algunos casos se impuso en incontable número de instituciones de los tres niveles de gobierno, cuando idean el sistema de citas por internet, que no es otra cosa más que una especie de fila virtual y que en muchos de los casos fue una alternativa muy viable.
En el caso de Tamaulipas, desconozco la administración del gobernador que puso en marcha el sistema de citas por internet para, por ejemplo, pagar diversos servicios de la Oficina Fiscal: cambio de placas vehiculares, altas, bajas, nacionalización de ‘chocolates’, engomados, permisos, licencias de conducir, de venta de alcohol, etc.
Para sorpresa de los contribuyentes al intentar ser atendido en la Oficina Fiscal de Victoria, se encontraron con largas filas de ciudadanos que desde la madrugada -dijeron- esperaban ingresar, a partir de las 8:30 hrs., para realizar el pago anual de derechos vehiculares… o renovar la licencia de conducir o, nacionalizar un vehículo.
Algunos prefieren retirarse a sus casas para hacer el pago en línea, pensando que es más sencillo y evitarían la muy extensa fila. En realidad, utilizar el sitio de internet de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Tamaulipas es sumamente sencillo, sobre todo si tiene las placas del vehículo, el número de serie y estar al corriente de las obligaciones fiscales.
Los ‘peros’ nacen porque usted paga para evitar la Fila y lo primero que encuentra es una comisión por el uso de la tarjeta (débito o crédito, porque puede pagar en efectivo), aunque también puede pagar en las sucursales bancarias, o tiendas de conveniencia.
Solo en caso de pago con Tarjeta de Crédito… imprime su comprobante, espera por lo menos tres días hábiles para registrar el pago y usted personalmente podrá acudir a la Oficina Fiscal para hacer fila… para pedir turno -porque otros pensaron como usted y entonces en la fila estarán los que pagaron- y formaditos en la misma fila están los que pagan directo a la caja… con usted.
Dos detalles: Uno es que solo se entregan 60 fichas para atender por día; dos: si se negó e insiste en no hacer fila fuera del edificio de la Oficina Fiscal soportando el sol invernal de esta temporada, entonces existe la opción de ‘entrega a domicilio’, que tiene un costo adicional por cada trámite pagando $240 pesos por cada uno; amén del pago de derechos.
En otras palabras, si pretende pagar el engomado 2023 de dos autos (el de usted y su esposa), entonces la cuenta será: El costo de cada engomado (mil 800 pesos x2= tres mil 600); Más el servicio de entrega a domicilio de 240 por cada auto (240×2= 480 pesos); más el 6%. Total: Cuatro mil 331pesos con 16 centavos.
Me parece que el concepto la transformación predicada desde Palacio Nacional, con pena confieso: muchos no terminamos por identificar. Tal vez, quizá, es muy posible que, a los funcionarios de la Secretaría de Finanzas en esta administración, no se les ha ocurrido abatir las filas, más que repitiendo los mismos patrones del pasado.
¿Que se llevaron al Chapito? ¿Contradiciendo ordenes superiores? Mi no entender dijo el gringo.