“Yo creo que sí todas las posibilidades porque el PRI ahí está, hay que irlo a buscar, hay que irlo a convencer, hay que irlo a seducir, hay que atraerlo, y hay que ir a verlo para recuperar la confianza y credibilidad y la mística qué caracterizó al PRI en Tamaulipas, el PRI no está colapsado”.
Expresó que el tricolor es un partido emanado de la unidad qué sabe lo que está es y es un cimiento que está ahí, solo hay que fertilizarlo y regarlo.
“Y si el PRI llega a recuperar esta mística de unidad no hay quien le gané, y por otro lado el PRI es un partido de valores qué son universales y atemporales no se pierden están ahí, pero ha habido malos priistas que no ha cumplido con esos valores, pero los valores se pueden sembrar y recapturar y volverá a ser lo que el PRI siempre fue un partido con alma, porque el alma es lo que anima a un partido y en ese sentido el PRI sigue vivo”.
Cuestionado sobre cuánto tiempo costará lo anterior, señaló qué depende de quien haga esa tarea, pero puede hacerse relativamente rápido.
Al opinar sobre la nueva administración estatal, dijo que es un gobierno elegido democráticamente al que habrá de darle tiempo para ver los resultados, tiempo para demostrar su capacidad y su cumplimiento de sus promesas de campaña, pero él tiene mucha fe en que a Tamaulipas le vaya bien.
“Combatir la inseguridad, la pandemia económica, la pandemia social, la pandemia política también, requiere tiempo”.
Expresó que el papá de Américo Villarreal Anaya fue un extraordinario gobernador con fama nacional e internacional, uno de los técnicos hidráulicos más capaces que hasta se dice que los Israelí lo consultaban y fue esa capacidad que le permitió acceder a la gubernatura y hacer un buen gobierno, por lo que espera que el hijo superé al papá o cuando menos compita con él.
