La fábula del colibrí

Una de las maravillas de la tecnología son las redes sociales. Aunque confieso son muy delicadas en el manejo de la información, puesto que hay mentes malévolas dedicadas a confundir y falsear hechos y situaciones.

De las cosas buenas cosas que aprendemos o reaprendemos, es la fábula como el título de hoy, donde el narrador hace imaginar un gran incendio en un paraje selvático donde la flora y fauna es abundantemente rica en variedades y en particular la voz hace imaginar que los animales corren despavoridos… todos, menos el colibrí, que iba y venía del fuego.

Ante esta situación el tigre le detiene y le pregunta “¿qué haces?, ¿Porque no huyes como todos los demás en vez de ir y venir al fuego?” La pequeña ave contesta muy agotada, “lo que pasa es que voy hasta el lago, cargo agua en mi pico y la dejo caer al fuego.”

“¿Estás loco colibrí, crees que haciendo eso lograrás apagar el incendio?” El colibrí le contesta muy tajante “Yo no sé si apague el fuego… pero estoy haciendo mí parte”

El narrador de esta fábula, con acento quizá chileno o argentino, hace la relación entre el Colibrí y los Maestros y dice: “Yo no sé si vamos a cambiar el mundo educando a un alumno a la vez, pero estamos haciendo nuestra parte y hay un lugar repleto de colibríes que están haciendo su parte, que aportan diariamente su granito de arena para que nuestros sueños puedan ser posibles, porque al final de cuentas, los maestros también tenemos sueños.”

Los maestros somos seres humanos con sueños y aspiraciones, con ganas de no conformarnos con lo que tenemos, con la idea de progreso, de evolución y como el colibrí, luchar con lo poco que tenemos, pero finalmente aportamos a la formación de nuevas generaciones de mexicanos.

Varias columnas de opinión se han publicado sobre el tema de los libros de texto gratuitos para el ciclo escolar 2023-2024 y de plano son fuertes las críticas no solo en el diseño, sino en lo ilegal desde su contenido, diseño y edición, por parte de Educación Pública.

Actualmente son 20 entidades federativas las que tienen un gobernador del partido presidencial y sin problema se han adherido al apoyo incondicional del material contra el que se inconforman padres de familia, especialistas y organizaciones no gubernamentales. Es clara la ilegalidad en la que la Secretaría de Educación Pública, de Leticia Ramírez Amaya cayó al no haber conformado el Consejo Nacional que dieran como resultado los Libros en cuestión.

La enseñanza de la Fábula del colibrí es fácil de entender, como comprender el papel de los maestros que se encontraran con las manos cruzadas desde el primer día.

La 4T sanciona muchos hechos de sexenios pasados, pero sigue cayendo en los mismo pozos, como cuando Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) autorizó el cambio áreas a asignaturas y las matemáticas contemplaban las teorías de conjuntos y Español la gramática estructural, que los maestros no sabían.

Varios sexenios ha transcurrido, como aquél que prohibió la reprobación del primer grado y los profesores de México, históricamente han continuado llevando en su pico, un poca de agua para intentar apagar el fuego.

Esta vez, nuevamente los multicolores del plumaje de los colibríes, volverán a llevar su agua a las escuelas, sabiendo que luchan contra un fuego poderoso que se ha sostenido apenas con el voto mayoritario de una tercera parte de la población.