-Son más las mujeres que lo padecen.
Nuevo Laredo, Tamaulipas.-La discriminación hacia personas que no saben leer ni escribir y que trabajan en alguna empresa, persiste y ocasiona complejos que les impiden avanzar en sus metas laborales, pero a la vez les ayuda para insertarse en los programas con que cuenta el Instituto Tamaulipeco para la Educación de los adultos (Itea), dijo el Coordinador Regional, Miguel Ángel Castillo.
Dijo que ante este obstáculo, los afectados desean superarse dentro de sus centros laborales, pero el no saber leer ni escribir se los impide, por lo que una de las funciones de este organismo es abatir el rezago educativo mediante la inserción de trabajadores a sus programas de alfabetización, primaria y secundaria.
“Estas personas nos narran sus experiencia de cómo se sienten discriminadas, y cómo no avanzan porque solo pueden trabajan en labores de aseo aunque quieran hacer más pero no pueden, porque no saben leer ni escribir o no tienen sus estudios de primaria o secundaria terminados”, explicó el funcionario.
Ante esta problemática educativa, mencionó Castillo que aunque se trata de una cantidad mínima de personas que se encuentran en esta situación, no se puede pasar por el organismo por alto esa necesidad que es mayor entre las mujeres que en los hombres dentro de las empresas y centros laborales.
Se trata de mujeres que vienen del sur del país las que sufren más de este rezago educativo, y añadió que de acuerdo a datos del Inegi, este rezago se ve con mayor claridad en las colonias del poniente de la ciudad, las que por su naturaleza son sectores marginados en donde abundan las personas con estas características de rezago educativo.
Pero dijo que pese a la información que existe en cuanto a los programas y existencia del ITEA, aún persisten personas que se niegan a aprender a leer y a escribir, por lo que insistió que la promoción va orientada hacia persona que saben leer y escribir, para que a través de ellas se difundan los programas y se convenza quienes padecen del rezago educativo.
“Les decimos que nos ayuden a convencer al familiar y a las personas que no terminaron la secundaria, a que se acerquen a nosotros, porque no hay mejor apoyo y difusión que se pueda dar, que un familiar convenza a otro a que se acerque al Itea”, reiteró.



