Inicialmente titulé el espacio de hoy como “Efectos de la persuasión”, solo que a mi mente llegó una lección de periodismo que señala los títulos cortos, sencillos, que inviten a la lectura atenta.
Además, apuntaría el concepto de la persuasión que es “…la capacidad o habilidad para convencer a una persona, mediante razones o argumentos para que piense de una determinada manera o haga cierta acción.”
Hago la referencia porque sigo sorprendiéndome el efecto de la teoría de la repetición sistemática del nazi Joseph Goebbelsa quien se le atribuye aquello de“Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad…”, sin duda una técnica de persuasión atribuida al alemán.
Lamentablemente la presidencia de la República del actual sexenio, no solo a usado la técnica de Goebbels para dividir a la población nacional, cuando ha dado incontables adjetivos a todo aquél que cuestiona o enfrenta una opinión del de Macuspana.
La propuesta del presupuesto 2024 presentada al Congreso de la Unión, se rumora hay muy serias afectaciones a todos los sectores, incluso solo como referencia, un diario local la semana pasada publicó en ‘Primera Plana y a Ocho Columnas’ la reducción al presupuesto de Tamaulipas de 783.6 a 380.4 millones de pesos.
Desde luego que la publicación de esta noticia en Tamaulipas es limitativa. No así la reciente visita del Dr. Américo Villarreal Anaya (AVA) a Palacio Nacional y las fotografías que publicitan del ¿apoyo? del presidente López a su amigo Américo.
La consecuencia de insistir (repetir) sobre el mal papel de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia y el excesivo salario y prestaciones que tienen, ha surtido el efecto que se buscaba en la población. Incluso el mismo presidente López ha declarado sobre la corrupción (no dudo exista) generalizada en este sector.
Soy de los que opinan que todo se tiene que comprobar y por más que se exigen pruebas de muchas cosas, se sigue insistiendo en lo mismo… al grado que hasta los jubilados y pensionados acusan a los magistrados de que gracias a ellos pagan en Unidad de Medida Actualizada (UMAs) y no en Salarios Mínimos como decía la Ley.
Es cierto que los jueces y magistrados determinan lo legal e ilegal, como también que hacen su chamba en base a los expedientes que les presentan y si éstos están incompletos, desordenados o entregados fuera del tiempo legal, son los abogados que presentan los casos los responsables.
¿Sabe usted cuánto gana un magistrado de la SCJN, un juez, un secretario, un notificador, un actuario, etc.?Dice el presidente López en la Lagañera de este martes 17 de octubre que “…un magistrado gasta entre 600 y 700 mil pesos mensuales…”
La pregunta es ¿El presidente está diciendo la verdad o repite lo que le dicen sus colabores?
Hace tiempopor la televisión nacional, en mesas de análisis, se justificaron los altos salarios en esa gente, porque decían entonces que el Estado Mexicano prefería pagarles bien y de esa forma no se dejaran sobornar por la delincuencia organizada.
En este mismo sentido ¿Cuánto ganan mensualmente los generales cinco estrellas o los Almirantes del Ejército y la Marina mexicana?… ¿Un profesor, un médico general, médico especialista, un mecánico, una enfermera, un chofer, una sirvienta? No sabemos o ¿si?
Independientemente de los salarios, queda claro que lo peor para todos los mexicanos es que el tabasqueño logró una enorme división social y todo por creer o no creer en la autoridad que se adueñó del Palacio Nacional.
Los efectosde la división social no se centran en algún partido político, delegado o candidato al cargo de elección popular o por el presupuesto que manejarán las dependencias de los tres niveles de gobierno… somos nosotros, somos la comunidad donde usted y yo vivimos.
Es el enojo entre familias, compadres, amigos, vecinos, porque unos creen, otros preguntan, en otros hay indiferencia… pero la molestia entre los mexicanos no se va… se queda no solo en la mente, sino está haciendo hueco en el corazón.
He preferido mejor guardar silencio ante la muy molesta defensa del decir del de Macuspana. Tengo la certeza de que un día se darán cuenta del engaño, de que la técnica de persuasión surtió efecto y cumplió su objetivo.
Decía el sociólogo Modesto Sánchez Vázquez “Los espero en el rebote.”