Auguran salida de ‘Andy’, Monreal y Mollinedo
- El efecto Adán en Tamaulipas
- Carmen Lilia con amplias posibilidades
- Morena y oposición, sin carisma
Con la salida de Adán Augusto López de la coordinación en el Senado, no solo inicia el punto de quiebre que amenaza con fracturar aún más a Morena, debilita también la estructura política de este partido y exhibe la vulnerabilidad de quienes dependen aún del senador cuyo poder era comparado con el de un vicepresidente; solo detrás de Andrés Manuel López Obrador, no de Claudia Sheinbaum Pardo.
La salida del aún senador de la Jucopo pone de relieve lo que pudiera ser el distanciamiento y posible ruptura de la presidenta con el líder moral de un movimiento que se diluye poco a poco ante los abusos de poder, el cinismo disfrazado de nobleza, la corrupción desmedida de sus integrantes más encumbrados, y el disimulo de actos de deslealtad y deshonestidad.
Pone al descubierto también una lucha tribal que siempre ha existido dentro de Morena, pero que López Obrador supo contener, hasta que llegó Claudia al poder, una presidenta que se tambalea al estar en medio de un fuego atizado desde Estados Unidos, y un fuego avivado por su propia crisis interna.
Dicha crisis tambalea por igual al secretario de organización de Morena, Andy López, y al coordinador de los diputados federales, Ricardo Monreal, quienes al parecer no tardarán en caer, no por renuncias personales sino por la presión desde Washington.
Andy sería enviado a Tabasco a operar políticamente, Monreal dice que ya tiene su renuncia, mientras que Adán será enviado al Territorio morenista para ‘fortalecer ‘ la estructura con miras al 2027, como posible coordinador.
Pero otro cambio importante se vislumbra en la persona de Rafael Marín Mollinedo, actual director general de aduanas, como posible candidato a gobernar Quintana Roo, debido al asunto del huachicol y su relación con la posible corrupción en las aduanas.
Marín deberá enfrentarse a Gino Segura, corcel de la gobernadora Mara Lezama, y a un movimiento muy consolidado conocido como ‘marismo’, cuya estructura es más sólida en Quintana Roo que la de Marín.
Éstos no solo son movimientos críticos al interior de Morena. Es el inicio de la necesaria reestructuración de un movimiento político que nació fuerte, dinámico y prometedor, pero que a consecuencia de sus propias contradicciones puede tener serias repercusiones para las elecciones del próximo año, cuando sean renovadas las gubernaturas en 17 estados, así como la renovación de los congresos locales, las presidencias municipales y los cabildos.
Los efectos de la tardía renuncia de Adán Augusto a la coordinación en el Senado también deja sin el manto protector a varios aspirantes a la gubernatura de Tamaulipas para las elecciones del 2028, como son los senadores Olga Sosa, fuertemente señalada por sus posibles nexos con el huachicol en la entidad, así como José Ramón Gómez Leal, señalado por lo mismo.
La también senadora de Morena, Maki Ortiz está en la pelea, pero el posible mal manejo de las finanzas públicas así como las pésimas condiciones que dejó su terruño Reynosa cuando era alcaldesa, y en cómo tiene la ciudad su vástago convertido en alcalde de ese municipio, Carlos Peña, la alejan más de la competencia. Las tres son protegidas del senador Adán Augusto.
Por su parte, la magistrada presidenta del Poder Judicial de Tamaulipas, Tania Contreras, confía que sus 25 años de experiencia en el servicio público y su buena trayectoria como abogada la pongan al frente de esta lucha femenil de frente a las elecciones del 2028.
————————————————————————————
En este contexto sale a relucir el nombre de la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, una política identificada plenamente con la presidenta Claudia Sheinbaum desde la campaña del 2024. Se ha esforzado por mantener un ritmo constante de trabajo y de acercamiento con los habitantes de su ciudad.
Su trabajo se centra en los tres ejes más importantes de un proyecto político bien cimentado; educación, salud y empleo, algo que le ha sido positivo y le ha rendido buenos resultados sobre todo en la colonias marginadas de la ciudad, que es en donde estas tres necesidades son más evidentes al combinarse con un buen proyecto de obra pública que pretende elevar el nivel de vida de los marginados.
La alcaldesa de Nuevo Laredo quiere la candidatura para gobernar Tamaulipas, y trabaja duro para lograrlo, pero tiene frente a ella el serio reto de convencer más con trabajo y menos con palabras, y hacer un buen papel frente a los opositores de su mismo partido y de una oposición que por el momento no ha dado la cara con posibles aspirantes.
Pero Carmen Lilia no solo piensa en la candidatura al gobierno de Tamaulipas. Está preocupada por dejar su herencia en un municipio que gobernará por seis años, hasta septiembre del 2027, preocupada porque ya no estará en las boletas, y porque en su equipo no hay alguien con la suficiente capacidad y carisma como para vencer, ya no para arrollar en las urnas.
Cuenta con la confianza del secretario de Obras Públicas, Carlos De Anda, como posible aspirante, pero es un personaje gris, opaco, y señalado por algunas posibles deficiencias e irregularidades en la obra pública actual y pasada cuando tenía el mismo cargo en el trienio 2013/2016. Es más un burócrata que un político.
Otro que aspira a suceder a Carmen Lilia es el ex secretario del ayuntamiento y actual secretario de Educación, Juan Ángel Martínez, un abogado de poco brillo, soberbio, impositivo y de poco tacto político por no ser político de carrera sino un tecnócrata especializado en ejecutar lo que le ordenen sus superiores.
Un aspirante más del equipo de la alcaldesa es el diputado local Sergio Ojeda, quien pese a tener amistad con el diputado federal Ricardo Monreal, ya no tiene la misma enjundia que tenía cuando era oposición al PAN. Ya no propone ni crea debate ni discusión con la oposición en las sesiones de cabildo, por lo que sus posibilidades se reducen con la ‘derrota’ de Adán Augusto.
Por su parte, la oposición que puede aspirar a la candidatura para gobernar Nuevo Laredo, cuenta con una mayor experiencia política que los aspirantes de Morena, en caso de que ese partido decida tomarlos en cuenta.
Se trata de personajes fuertemente vinculados al ex gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, un político señalado de corrupto, de haber desviado recursos púbicos durante su mandato y de sus posibles vínculos con la delincuencia, por lo que tiene varias fichas para una posible detención en suelo mexicano, ya que reside en Texas.
Los aspirantes del PAN de Cabeza de Vaca son el empresario de poca experiencia política, Gamaliel Infante, destacado por su tenacidad en debatir en sesiones de Cabildo, aunque casi siempre sea cuestionado por la mayoría morenista. Quiere ser candidato pero sus posibilidades son pocas.
El ex diputado local y actual regidor, Félix García, tiene fuertes vínculos con Cabeza de Vaca, tantos que lo ha defendido a capa y espada, algo que lo ha dejado mal parado ante la opinión pública, aunque tiene experiencia política y buen trato con los demás.
Aunque no ha levantado la mano, un personaje más que pudiera aspirar a la candidatura es el ex alcalde y ex diputado local, Enrique Rivas, un político que fue señalado por la actual alcaldesa de corrupto al grado de haber sido demandado pero sin las pruebas o las ganas suficientes porque pudo haber un acuerdo político de por medio.
Sin duda que de este grupo de posibles aspirantes a la candidatura a la alcaldía por el PAN, la de mayor experiencia política, la de mayor influencia entre la población, y la de mayores posibilidades para lograrlo, es la ex diputada federal, ex dirigente del PRI estatal y ex secretaria de Bienestar de Tamaulipas, Yahleel Abdala Carmona, una política de cepa que ha tenido diversos cargos en la política nacional, estatal y local, pero que tiene el escollo de pertenecer al equipo del ex gobernador Cabeza de Vaca, y de haber perdido dos veces con la actual alcaldesa. ¿La tercera será la vencida?
En tanto, en el PRI aún duermen el sueño de los justos, sin la estructura política necesaria, sin los cuadros fortalecidos y con un padrón de militantes sumamente debilitado por la salida de cuadros y de personajes que migraron primero al PAN y luego a Morena.
A pesar del llamado a la unidad, la fortaleza de este partido ya no radica en los organismos y organizaciones que antaño le hicieron poderoso; ahora confía en su el retorno de los fantasmas que se niegan a regresar porque la traición duele, y porque se negaron a una alianza partidista, aunque en ello esté el sello de una nueva derrota en las urnas.
A poco más de medio año del inicio del proceso político para las elecciones de junio del próximo año, en esta ciudad solo Morena tiene los cuadros y los recursos, pero está ausente la motivación ante la falta de personajes con carisma; en el PAN se cuenta con la experiencia política, pero el recuerdo de malos gobiernos y de malos líderes sigue siendo su lastre. ¿Podrá superarlo y remontar esa desventaja?
—————————————————
Hasta mañana