La izquierda en España entra en pánico

0

 

Si este año, no hay elecciones generales anticipadas en España, eso significa que el calendario electoral se cumplirá en 2027 y aunque faltan largos meses, la izquierda ya entró en modo pánico.

Y como no estarlo, si la ultraderecha de Vox, que comanda Santiago Abascal, sigue subiendo como la espuma. Ha quedado más que patente en estas recientes elecciones de Aragón, en las que duplicó el número de escaños de 7 a 14 y casi desplaza en votos al PSOE.

Lo interesante es que, mientras en cierta parte de la población,  el voto se radicaliza hacia la ultraderecha; yaen varias regiones van desapareciendo los partidos emergentes de la ultraizquierda como ha venido sucediendo con Podemos que recientemente perdió presencia en las Cortes aragonesas.

Lo que está en juego, claro está es llegar vivo a las elecciones generales pero, fundamentalmente, sobrevivir a la masacre electoral que ya aventuran diversas encuestas en las que la derecha del Partido Popular (PP) saldrá victoriosa y muy triunfal también la ultraderecha de VOX. El partido de Abascal ya se enjuaga las manos.

Al PSOE, el partido del presidente Pedro Sánchez, solo podrá salvarlo del hundimiento absoluto que Sánchez no vuelva a presentarse en las elecciones. Aunque, él quiere por supuesto. Entre sus pretensiones figuran gobernar tanto o más que el otro presidente socialista Felipe González.

González fue presidente desde 1982 hasta 1996. Un récord que a Sánchez le gustaría emular: él fue investido presidente el 1 de junio de 2018 y si hace mil malabares y pactos, por aquí y por allá, para investirse presidente en  2027 entonces su sueño de igualar a González se cumpliría.

Para lograrlo no hace falta ganar las elecciones… hace falta tener los votos necesarios para salir investido en el Congreso porque esta es una monarquía parlamentaria en la que salir victorioso en las urnas no basta.  Hay que contar con los votos en el Congreso por mayoría absoluta o bien por mayoría simple.

Así es que Sánchez ya hace aritmética. Aunque el propio expresidente González recién declaró que si Sánchez vuelve a presentarse a las elecciones por su partido, el PSOE, entonces como castigo dejará la papeleta en blanco.

A COLACIÓN

Va a necesitar un milagro o bien que todas las izquierdas de ese arcoíris multicolor se unan en un solo bloque para contrarrestar el efecto de la ultraderecha. La verdad se antoja difícil.

De hecho, han entrado en modo pánico, porque ya vieron que van a perder la chuleta y, España, entrará en el túnel de la incertidumbre porque VOX sabe hacer buenas campañas del odio, del miedo, del rencor pero no sabe gobernar.

Eso significa que, si el PP no obtiene mayoría suficiente, no solo para ganar las elecciones, sino para que Alberto Núñez Feijóo salga investido presidente, el camino que le queda es pactar con VOX y meterlo en el gobierno. Directo a la habitación contigua de la Moncloa.

No es una buena noticia: ni para el PP, ni para el PSOE, el bipartidismo  se ha dejado fagocitar por los discursos más rupturistas y ácidos primero de la ultraizquierda y ahora, por la ultraderecha. Pero ni los más extremistas montescos, ni capuletos, saben entrar en el gobierno sin cargarse las alianzas.

A Abascal cada vez le apoyan más jóvenes, sin memoria democrática y sin referentes históricos de la dictadura franquista. Vamos que Trump es un tótem. Franco una maravilla a imitar. Lo más amable que le he escuchado decir a Abascal es que deberían hundirse los barcos con inmigrantes.

(Visited 1 times, 6 visits today)