Cerdo salvaje europeo amenaza la fauna nativa; ataca animales domésticos

-Gobierno y UAT crean método de control.

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Un cerdo salvaje de gran tamaño está ocasionando serios problemas a los rancheros de la región por su agresividad y porque devora el alimento para el ganado, mencionó el biólogo Marco Leonardo Ochoa Rodríguez,  encargado del despacho de la oficina de distrito desarrollo rural 154 en esta frontera.

“Esta plaga se ha incrementado bastante, y ya se ha visto en el área urbana de la ciudad, por lo que ya existe un programa del gobierno estatal coordinado con la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), para crear un método de control de este marrano”, explicó el funcionario.

Este animal que ya se considera una plaga para algunos criadores de ganado de la región, porque además de matar animales pequeños, se come el alimento y tira cercas, porque se trata de un marrano más grande y más agresivo que el jabalí común, ya que puede tener un peso de hasta 200 kilos o más.

Agregó que demás de tirar las cercas y los bebederos del ganado, se pelean con otras especies de animales silvestres como los venados o los jabalíes, e incluso dijo que atacan a las crías de otros animales silvestres y del ganado, por lo que consideró que ya se trata de un problema serio para los ganaderos y rancheros.

“Esto debe ser atendido, porque de otro modo puede ser perjudicial, ya que se trata de un animal salvaje que existe en esta región desde la conquista, porque los barcos europeos los trajeron, ya que no es un animal nativo del continente americano”, explicó el biólogo.

Mencionó que se trata de una especie de gran tamaño y es similar al cerdo europeo, más grande y más fuerte que el pecarí, que es el jabalí nativo del continente, y ya en Texas es un serio problema porque estos animales cruzan el río Bravo a nado, según dijo el funcionario.

“Es un animal que se adapta muy fácilmente a las condiciones de la región, porque saben nadar, saben trepar y son muy astutos porque excavan debajo de las cerca altas para meterse a los predios”, explicó.

A diferencia del pécari o jabalí de la región, la carne de ese cerdo no es comestible, ya que pueden ser portadores de algunas enfermedades propias de los cerdos, pero por ser animales silvestres no cuentan con un control de calidad no  está certificados por algún rastro, aunque su cacería sí está permitida por la Comisión de Caza y Pesca