La herencia… ¡Sigue!

Lo que antes fue miel sobre hojuelas o una luna de miel entre el Tartufo de Macuspana con algunos que juraban eran amigos, casi hermanos, como el empresario Ricardo Salinas Pliego y hasta periodistas como Ricardo Rocha que fueron exhibidos como servidores y hasta cómplices de los corruptos exfuncionarios neoliberales.

A partir del triunfo en las urnas, todo cambió.

A Salinas Pliego le indilgaron -con razón o sin ella- el adeudo de miles de millones de pesos por evasión fiscal y hasta los tribunales llegaron defendiendo cada uno su postura. La realidad es que se desconocen los motivos del rompimiento político.

La herencia que Tartufo dejó a la presidente con ‘A de mujer’, fue la continuidad de los pleitos con los enemigos del tabasqueño y cuando parecía ya habían concluido los conflictos o que por lo menos no eran tan severos, esta tercer semana mayo, a unos 10 días de inaugurar el Mundial de Fútbol 2026 y desde el Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum: “No vean Televisión Azteca”.

Para algunos ha sido una simple expresión, un punto de vista. Aunque omiten que la voz es de la presidente… es emisión nacional… son tiempos oficiales del gobierno… es una voz con influencia en cierto sector… puede hacer daño en la mente de los gobernados… es una intromisión al derecho de las audiencias.

Para otras personas pudiera ser una exageración, porque simplemente la presidente Sheinbaum Pardo dio una opinión, aunque obvian la censura a Televisión Azteca cuando sataniza a un medio de información y… a un empresario: Ricardo Salinas Pliego.

Pareciera que la presidente con ‘A’ intenta distraer a la audiencia sobre la petición de los ‘extraditables de Sinaloa’ con un nuevo pleito contra el empresario mexicano y para muchos que conocemos del tema es lógico suponer que TV Azteca no es de los medios ‘controlados desde Palacio y Palenque’ al dejar atrás la perniciosa práctica de elogiar al poder a cambio de dinero.

Los asesores mediáticos de la Dra. Sheinbaum saben bien que Salinas Pliego no se iba a quedar callado ante la “opinión” de la presidente y sabían que se desataría una nueva guerra mediática, lo que conviene a la distracción mediática.

Incluso, el citatorio para la gobernadora de Chihuahua a las instalaciones de la fiscalía General de la República en la CDMX, porque -dicen- permitió la intromisión de agentes gringos en el operativo del desmantelamiento de laboratorios productores de drogas. Además, le advirtieron se acompañe de su abogado porque su estatus pudiera cambiar.

Mientras se supo mediáticamente que el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, de quien existe una petición de extradición del gobierno gringo por su relación con la delincuencia organizada mexicana, ya declaró ante la misma fiscalía… pero en Sinaloa y solo hay una declaración -se supone de él- en redes sociales. Al señor nadie lo vio.

Volviendo a la herencia maldita a la científica en sus labores de presidente de México, es claro que los noticieros de Televisión Azteca y el mismo propietario se han convertido en los mayores críticos de los fallidos gobiernos de Morena, a pesar del control de medios desde Palacio Nacional.

Y si duda, le comento que la prensa nacional del martes 26 de mayo omitió el comentario de la presidente de “No ver TV Azteca”. Así el control. Solo un diario publicó en su primera plana la información de la censura.

Desde luego que los periodistas independientes en sendas columnas emitieron su comentario con la censura debidamente analizada y comentada… ¿Miopía mediática? O tal vez ¿Manotazo desde el Ejecutivo Federal?

¿Entenderá, la señora Claudia, que la opinión de un presidente es la opinión del jefe del Estado y del gobierno mexicano; de la autoridad máxima? ¿Entenderá que no es una ciudadana cualquiera, sino la presidenta y que, por tanto, en su persona no aplica el derecho de réplica?