Los ‘negritos’ del Mundial

Pasadas las tres de la tarde del once de junio del 2026, el partido inaugural de fútbol, terminó con marcador 2-0 México- Sud África, con tres expulsiones: dos del equipo visitante y una del anfitrión.

Mientras los no aficionados al deporte de la patada que intentaban seguir por la televisión las marchas, bloqueos y manifestaciones de mexicanos inconformes como los maestros, los jubilados, los choferes de transportes de carga, los campesinos, más los que se acumularon, las cámaras se enfocaron al negocio del fútbol.

Leído en redes sociales -lo que significa que puede ser Infodemia, cuando no cita una fuente que se pueda corroborar- sobre el abuso a un aficionado japonés que llegó a este México mundialista, para apoyar a la selección de su país en la fiesta del futbol 2026. Aunque antes de gritar el clásico¡Goool!, un taxista tiró directo al arco y cobró una dejada en 12 mil yenes, algo así como 13 mil pesos mexicanos.

Relató el nipón turista que abordóel taxi apenas 5 minutos de trayecto y pagó con una tarjeta. Aunque algo ‘le latió’ que al revisar la aplicación de su banco en el celular encontró el cobro de las cantidades descritas, lo que supuso un abuso gigante.

Como es obvio las autoridades mexicanas presumende la hospitalidad al turismo, que la nación está lista a recibir visitantes para el Mundial, hay gente que extorsiona a los extranjeros, loque plantea la imagen mundial que dejan a los visitantes.

El turismo llega a un país desconociendo, entre otras cosas el idioma, las tarifas de los servicios esenciales oidentificando zonas y formas de queja y defensa, porque no solo aparecen los vivales en México, estos lamentables hechos suceden en donde quiera.

Yo mismo fui víctima del mismo hecho en un traslado en Taxi del aeropuerto J. F. Kennedy en Nueva York a un hotel cercano a la zonade Times Square, cuyo chofer cobró 300 dólares, como se percató de mi sorpresa y en mi torpe inglés le preguntaba y sin más lo escribió en un papel.

Debo aclarar que el taxista fue un hombre muy alto, corpulento, euroafricano y muy mal encarado que no se amedrentó por los patrulleros policiales que real o simularon no entender de lo que se trataba y después de alegar con gritos y manotazos, preferí pagar los 300 dólares, ante la apatía policial.

¿Ante quién te quejas si no es con la policía? Ni modo que en ese momento acudas a la embajada o consulado mexicano para acusar ¿A quién? Lo más grave no es solo el cobro, es la indefensión del extranjero.

Se sabe también que el turismo nacional es agredido con hechos similares. Los bicitaxis, esos triciclos motorizados que autoriza el gobierno de la CDMX y se han vuelto una mafia porque a una familia le cobraban 250 pesos en un traslado del Paseo de la Reforma y Bucareli al Zócalo.

El recorrido se inició entre brincos, sustos de los pasajeros por la forma de esquivar los autos y al llegar al destino, el pago que aumentó a mil pesos pesos porque eran 4 pasajeros, pues mientras te dan a entender que el costo era por viaje, el sinvergüenza conductor al final cobró por persona.

De nada sirvió la queja con la policía que por ahí recogía unas vallas, siempre se limitó a decir que ellos estaban comisionados a otra cosa, que buscáramos al comandante, que él nos auxiliaba.

Mientras, los conductores de otros bicitaxis iban acercándose para auxiliar a sus compinches y ante la amenaza de ser agredidos, las señoras del grupo cedieron a la extorsión y conste, la amenaza fue porque nos prohibieron videograbar, por lo que no pudimos ni tomar la foto de la placa.

Las extorsiones no terminan, más bien continúan y ahora el mundial, es la muestra, es el pan de cada día de una población que aprende de los gobiernos, por más que se denuncien y se publiquen en redes sociales y, desde luego, que celebramos que no todos los mexicanos somos extorsionadores del turismo.

Lo mejor en traslados de pasajero es pedir taxis de aplicación. En su defecto, la renta de un auto, aunque también necesitas un respaldo financiero de consideración.

El Mundial de fútbol 2026 apenas arranca oficialmente y ya surgieron alertas en el extranjeropara México que al recibir este tipo de turismo, está obligado a protegerlos con orientaciones porque son una billetera caminando.